Viernes, 6 Diciembre 2019

Rodrigo Gutiérrez: “Apoyo, ayuda y solidaridad con los médicos que padecen problemas de salud mental”

Rodrigo Gutiérrez: “Apoyo, ayuda y solidaridad con los médicos que padecen problemas de salud mental”

Artículo de opinión

Rodrigo Gutiérrez Fernández, Director General de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, valora en este artículo de opinión el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) de la Fundación para la Protección Social de la OMC y los Colegios de Médicos: “El PAIME es garantía de apoyo, ayuda y solidaridad con los médicos que padecen problemas de salud mental y/o adicciones”

Madrid 17/10/2019 medicosypacientes.com
Rodrigo Gutiérrez Fernández
 
Rodrigo Gutiérrez Fernández, Director General de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social
 
Más de 20 años de existencia atendiendo a más de 5.000 compañeros y compañeras con problemas o dificultades de salud mental y/o conductas adictivas configuran y acreditan el extraordinario éxito del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME).
 
Decía Bernardino Ramazzini, el fundador de la Medicina Laboral y del Trabajo, en su libro “De Morbis artificum Diatriba” publicado en 1700, hace más de 300 años, que “los médicos han de fatigarse en el estudio, en infinitos exámenes, en continuos experimentos, para tratar de resolver tanto los más grandes como los más pequeños problemas”. Ya que, -decía- “no se llega a médico con discusiones teóricas, sino solo gracias a la práctica y al experimento que deben fundarse en el continuo y atento examen de los enfermos”.
 
Añadía e estas consideraciones Ramazzini que: “Es necesario reconocer que, a veces, a ciertas profesiones se les deriva a los que las practican males no pequeños… y no pocas veces contraen gravísimas enfermedades… y acaban por abandonar la compañía de los vivos”.
 
Razonaba por ello:
 
 “Estos males que afectan a los trabajadores y profesionales derivan de la violencia que se hace a la estructura de la máquina humana y son, con las adecuadas medidas de prevención, evitables”.  
 
Y aunque no se refiriese expresamente en su obra al ejercicio profesional de los médicos, bien pudiera aplicarse sus observaciones al PAIME.
 
Conviene recordar el entorno tan complejo en el que se viene desarrollando actualmente el ejercicio profesional: vivimos tiempos difíciles de tensiones, crisis, incertidumbre y “entropía social”.
 
En este contexto en el que se desenvuelve hoy el desempeño de los médicos, el ejercicio profesional debe tener siempre presente los fines de la Medicina que, como estableciera el Informe Hastings en 1996, se encuentran en la prevención de las enfermedades, en la promoción y conservación de la salud, el alivio del dolor y del sufrimiento humano causado por la enfermedad, en la atención a los pacientes para curar aquellos que sean curables y cuidar a los incurables, y en evitar la muerte prematura y buscar una muerte tranquila.
 
Todo ello se lleva a cabo a través de un contacto con la sociedad cuya base es el profesionalismo, anteponiendo siempre los intereses del paciente por encima de los del médico, manteniendo unos estándares de competencia profesional que hagan posible el ejercicio de una autoridad moral de la que se derive la confianza del enfermo y de la sociedad en un médico íntegro en su pensamiento y en su obra, como individuo y como profesional.
 
Cabe señalar por ello, los principios y cualidades que deben adornar el comportamiento de los médicos y que, en este sentido, confirman una serie de expectativas sociales con respecto a la profesión, como son: honestidad, compasión, respeto, competencia profesional, confidencialidad, justicia y compromiso con la distribución justa de los recursos (equidad), responsabilidad y ausencia de conflictos de interés y, sobre todo, prudencia, la virtud aristotélica por excelencia. 
 
Es evidente que a lo largo de su trayectoria profesional muchos compañeros y compañeras pueden encontrarse con dificultades para su adecuado desempeño en el trabajo con y para los pacientes; por eso es necesario el PAIME como garantía de apoyo ayuda y solidaridad con los profesionales que presentan algún problema de salud mental y/o adicciones en el ejercicio de sus responsabilidades.
 
Expreso mis mejores augurios y deseos para la continuidad de una iniciativa que ha demostrado ampliamente su eficacia y efectividad.