Miércoles, 15 Julio 2020

"El premio verdadero"

"El premio verdadero"

Opinión

El pasado 3 de junio, el jurado de los Premios Princesa de Asturias anunció la concesión del Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2020 a las sanitarias y los sanitarios españoles en primera línea contra la COVID-19. La Junta Directiva del Colegio de Médicos de Bizkaia expresa su opinión en este artículo

Bilbao 23/06/2020 medicosypacientes.com/ COM Bizkaia
Los premios Princesa de Asturias gozan de gran prestigio nacional e internacional y han reconocido, en la categoría de premio de la concordia, la labor de entidades como la Unión Europea, Unicef, la Federación Española de Bancos de Alimentos, Médicos sin Fronteras, Medicus Mundi o la Orden Hospitalaria San Juan de Dios.  También el impagable trabajo en busca de la paz, la justicia y la solidaridad entre seres humanos que han llevado a cabo personalidades de la talla del cooperante Vicente Ferrer, el economista Muhhamad Yunnusz (reconocido también con el Premio Nobel de la Paz), Daniel Baremboin y Edward Said por su orquesta integrada por jóvenes músicos palestinos e israelíes, ejemplo de convivencia pacífica; el científico Stephen Hawking o los héroes de Fukushima.
 
Con semejantes precursores, no es de extrañar que, entre un importante número de compañeras y compañeros médicos, este premio se haya acogido con gran satisfacción. Pasar a ser miembros de ese grupo selecto de instituciones y personalidades es lógico que pueda causar orgullo a buena parte de la profesión. 
 
Otra parte del colectivo defiende que no estaría de más que no nos dejáramos deslumbrar por el brillo y el oropel de un premio, por un canto de sirenas que, como ya le ocurrió a Ulises, pudiera hacernos caer en la tentación de desviarnos de la ruta marcada y olvidar que nuestro objetivo es volver a Ítaca. Pero más importante que el hecho de que no nos desviemos las y los profesionales de la sanidad, es que no lo hagan la administración sanitaria y las empresas de la sanidad privada; no vaya a ser que crean que con este reconocimiento ya tenemos suficiente y olviden su obligación de dotarnos de todo aquello que necesitamos con urgencia para el óptimo desempeño de nuestra profesión.   
 
Por eso, el premio verdadero que podemos recibir en este momento las y los profesionales de la Sanidad es que se nos proporcione lo que hemos reclamado infinidad de veces porque es de justicia: una gestión y planificación adecuadas de la sanidad pública y privada; un número suficiente de profesionales en cada servicio para llevar a cabo nuestro trabajo asistencial como es debido; unas jornadas laborales racionales; una adecuada planificación de nuestras tareas diarias; unos materiales de protección adecuados y suficientes; unas pruebas diagnósticas que garanticen nuestra seguridad y la de nuestros pacientes. Quizá entonces, cuando hayamos constatado que recibimos el respeto que merecemos por parte de las entidades empleadoras, cuando los amores se hayan convertido de verdad en obras, cuando todas nuestras reclamaciones se hayan atendido, podremos sentir que hemos vuelto a Ítaca y nos iremos de fiesta y celebraremos este y ojalá que muchos otros premios en el futuro.  
 
La Junta Directiva del Colegio de Médicos de Bizkaia