Lunes, 1 Marzo 2021

Dr. Vicente Matas: “Primaria: Presupuesto, plantilla y pandemia”

Dr. Vicente Matas: “Primaria: Presupuesto, plantilla y pandemia”

Blog AP25

El Dr. Vicente Matas, representante nacional de Atención Primaria Urbana del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), aborda en este post del Blog AP25 el presupuesto la plantilla y el impacto de la pandemia en la Atención Primaria en nuestro país. “En España necesitamos una Atención Primaria con presupuesto y plantilla suficientes para cumplir con la ingente labor asistencial y de prevención que debe realizar y en caso necesario para hacer frente a posibles pandemias”

Madrid 05/02/2021 medicosypacientes.com

Dr. Vicente Matas

Dr. Vicente Matas, representante nacional de Atención Primaria Urbana del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM)

En atención primaria con sus más de 3.000 centros de salud y 10.000 consultorios locales y auxiliares se presta asistencia sanitaria, con una amplia cartera de servicios a unos 47 millones de habitantes. La asistencia que se presta puede ser de carácter ordinario o de urgencia tanto en consulta como a domicilio y llega hasta el hogar más alejado de los más de 8.100 municipios, en los que existen más de 36.700 núcleos de población.

Es importante destacar que en España existe una importante dispersión de la población, muy variable por CCAA y provincia, más de 6.800 municipios tienen menos de 5.000 habitantes y en ellos residen más del 12% de la población, pero además los municipios suelen tener varios núcleos de población y existen casi 35.500 con hasta 5.000 habitantes en los que residen más de 10 millones de españoles (el 22% de la población) a lo que hay que sumar más 1,5 millones de habitantes (más del 3%) que residen diseminados, en viviendas fuera de los núcleos de población.

Atender y solucionar más del 80 o 90% de los problemas de salud de esta población tan dispersa, con grandes diferencias entre CCAA, requiere en condiciones normales, una Atención Primaria bien financiada, con unas plantillas adecuadas y con tiempo para dedicar a los pacientes. Cuando aparece una pandemia las deficiencias se hacen mucho más evidentes, veamos como estábamos cuando llego el covid-19.     

Presupuesto

Los recortes de la anterior crisis dejaron en condiciones muy precarias a primaria, años y años de recortes en los presupuestos tuvieron sus consecuencias. Según los últimos datos publicados por el ministerio, en 2018 se invirtieron en primaria 388 millones de euros (-3,6%) menos que en 2009, en concreto fueron 10.387 millones de euros frente a los 10.775 millones invertidos en el año 2009. La vigilancia epidemiológica que se hace en primaria es fundamental para un buen control de la salud de la comunidad y en estos años los recortes en los servicios de salud pública han sido aún mayores (359 millones, el 31%), al invertirse en 2018 unos escasos 799 millones de euros frente a los 1.158 del año 2009. En resumen, muy mal preparados para afrontar una pandemia, tanto en primaria como en salud púbica.

Plantilla

Esta descapitalización ha afectado a las plantillas de primaria, en la encuesta sobre situación de la profesión médica realizada por OMC y CESM a finales de 2019, en la que participaron más de 19.600 médicos, casi el 40% de los médicos encuestados eran temporales y de media firmaban más de 3 contratos al año en la sanidad pública, esta precariedad supone un grave perjuicio, no solo para los profesionales, también para los pacientes, al romper la longitudinalidad, fundamental en la relación médico-paciente, sobre todo en momentos en los que hay que utilizar, además de las consultas presenciales, muchas consultas telefónicas y por otros medios telemáticos.

Otro problema es la masificación de las consultas, pues según los últimos datos publicados por el ministerio, en el año 2019 el 38,3% de los médicos de familia tenían cupos con más de 1.500 personas y el 38,4% de los pediatras más de 1.000 niños, lo que sumado a la existencia de muchas plazas vacantes, por falta de médicos de familia y pediatras, sumado a la falta de sustitutos para cubrir las ausencias reglamentarias, hace que se deban acumular cupos y con demasiada frecuencia se atiendan consultas de 40, 50 e incluso más pacientes en condiciones normales y a pesar de ello existan demoras en las citas de más de una semana en demasiadas ocasiones. Especial dificultad afrontan los médicos del entorno rural, donde acumular un cupo supone añadir más desplazamientos entre núcleos de población a los que normalmente deben hacer frente en las zonas de difícil cobertura, según la encuesta OMC-CESM en los municipios de hasta 2.000 habitantes más del 70% de los médicos atienden dos núcleos o más y en los municipios entre 2.000 y 5.000 habitantes más del 40% atienden dos núcleos o más.

Las 29.743 plazas de medicina de familia, las 6.574 de pediatría, las 31.159 de enfermería y las 4.664 auxiliares de enfermería en los equipos de atención primaria del año 2019. son claramente insuficientes para prestar atención a la población en los más de 13.000 centros de salud y consultorios y también son insuficientes los 3.000 médicos y 3.000 enfermeras de los 2.000 puntos de atención de urgencia de primaria. No hay más que comprobar la ingente labor que deben realizar cada año, en concreto 234 millones consultas médicas, 130 millones consultas enfermería, 13 millones visitas a domicilioy 29 millones de urgencias. Este año además hay que sumarle la administración de más de 80 millones de vacuna covid-19.

Pandemia

Para agravar la situación, vino el covid-19, que en el caso de atención primaria ha supuesto un tremendo incremento de actividad, al principio sin los medios de protección adecuados y sin disponer de las pruebas diagnósticas adecuadas. No ha sido portada de la prensa, pero hay que tener en cuenta que, del total de casi tres millones de diagnosticados, el 90% se realiza el control y seguimiento por los profesionales de primaria. Son necesarias camas hospitalarias y de UCI para atender y tratar de salvar la vida a los más graves, pero es fundamental que se disponga de los medios materiales y humanos para que en primaria se puedan diagnosticar, controlar, seguir y dar de alta a la gran mayoría, evitando de esta forma el colapso del hospital, incluido hospitalización, UCI y urgencias.

Los profesionales se han enfrentado a la pandemia con un esfuerzo extraordinario y con falta de medios en muchas ocasiones, se han infectado muchos, demasiados (unos 120.000 hasta ahora) y más de 100 médicos en activo han fallecido, de ellos casi la mitad de primaria. 

El trabajo con la comunidad de atención primaria es fundamental, la vacunación destaca dentro de las labores de prevención primaria, tanto en las campañas de vacunación regulares como ahora la vacunación Covid-19. Para llegar al objetivo de vacunación del 70% de la población en verano, además de un incremento importante de las dosis de vacunas disponibles es imprescindible un refuerzo de personal, especialmente de enfermería y en lo posible de médicos para conseguir el objetivo a la vez que se atienden todas las necesidades de los pacientes tanto crónicos como agudos y no solo en consulta presencial o telemática sino también en domicilio y no solo los de carácter ordinario si no también en el caso de las urgencias. 

En España necesitamos una atención primaria con presupuesto y plantilla suficientes para cumplir con la ingente labor asistencial y de prevención que debe realizar y en caso necesario para hacer frente a posibles pandemias, realizando una labor de diagnóstico, seguimiento, control de contactos y derivación en los casos que requieran atención hospitalaria. La dotación de camas hospitalarias y de UCI deben ser las necesarias, pero evitar ingresos innecesarios y hacer seguimiento de asintomáticos y enfermos leves, debe hacerse desde una atención primaria bien dotada de presupuesto y profesionales.