Viernes, 14 Diciembre 2018

Dr. Landa García: "Medicina tradicional china"

Dr. Landa García: "Medicina tradicional china"

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El autor de este artículo, el Dr. José Ignacio Landa, muestra su preocupación por la posible extrapolación de la Medicina tradicional china  a nuestra sociedad,  con poco o nulo rigor, al tiempo que hace una revisión a los diferentes métodos que utiliza para tratar a los enfermos

Madrid 22/11/2017 medicosypacientes.com

Dr. Landa

Dr.José Ignacio Landa García, cirujano general y del Aparato Digestivo. Miembro del Consejo Asesor del CGCOM.
 
A finales del año pasado, saltó a la prensa una noticia sobre la construcción en Alcorcón (Madrid) de un espectacular “mega centro” para la práctica de la “Medicina Tradicional China” y su enseñanza, con una gran inversión por parte del gobierno de la Republica Popular China (trescientos millones de euros). Se citaban varias empresas internacionales a cargo del proyecto que iba a ser referencia para Europa. Ocuparía 60.000 metros cuadrados, curiosamente en el mismo lugar donde se iba a construir el malogrado casino. Al no tener más noticias de este proyecto, me he puesto al habla con la oficina de prensa del Ayuntamiento de Alcorcón y extrañamente nadie sabe nada al respecto después de un año.
 
Otra vez, antes del verano, pudimos leer en la prensa que en l´Hospitalet de Llobregat (Cataluña) se había firmado un acuerdo para ser la sede del primer Centro Europeo de Medicina Tradicional China. “La segunda ciudad de Cataluña se convierte de esta manera en la capital europea de este tipo de medicina milenaria” (La Vanguardia, 14 de mayo de 2017). Dicho acuerdo se ha firmado entre la Alcaldesa de la ciudad, el Secretario de Universidades de la Generalitat de Catalunya y el Director de la Agencia de Medicina Tradicional China del Ayuntamiento de Pekín, Tu Zhitao y la Administradora de la empresa European Traditional Chinese Medicine, Zhang Yang. “La ubicación en Catalunya del Centro Europeo de Medicina Tradicional China es una decisión estratégica que contribuirá a organizar con rigor este ámbito y a mejorar la salud preventiva de los ciudadanos catalanes y europeos, gracias a la combinación de la medicina occidental con la tradición milenaria de la medicina tradicional china”, palabras textuales de Arcadi Navarro, Secretario de Universidades de la Generalitat de Catalunya.
 
Hasta ahora, en nuestro país más o menos en los últimos treinta años, se habían ido abriendo diversos centros, casi todos de localización local y más bien pequeños, con denominación “universitaria” o no, internacionales, europeos, con conciertos con universidades de la Republica Popular de China u otros países de oriente, incluso con la venia de algunas de nuestras instituciones, etc. Diferentes centros dedicados fundamentalmente a la enseñanza, con diferente duración, de alguno de los aspectos de lo que se conoce como “Medicina Tradicional China”, habitualmente la acupuntura y algunos tipos de masajes terapéuticos. Todos ellos, otorgando certificaciones y títulos a sus alumnos, que desde ya debemos dejar claro, que no tienen ninguna validez administrativa en nuestro país y ni mucho menos capacitan a los que los exhiben para ejercer actos médicos.
 
Si bien, la misma noticia de L´Hospitalet a la que me refería antes, deja claro que “las enseñanzas del Centro Europeo de Medicina Tradicional China, en cualquier caso, se practicarán bajo el rigor científico occidental, cumpliendo el marco legal establecido”. No obstante, no conozco a qué “marco legal establecido” se refiere. Tampoco conozco ninguno que se refiera a las enseñanzas milenarias chinas.
 
La “Medicina Tradicional China” es milenaria y utiliza diversos métodos para tratar a los pacientes. Existen hasta 12.807 “medicamentos” conocidos (que podemos considerarlos así, para entenderlos en nuestra cultura) y más de 100.000 recetas médicas registradas en la literatura china antigua, para tratar diversas dolencias y enfermedades. Las plantas y los extractos son los elementos más utilizados en sus medicamentos y juegan un papel al mismo nivel que la farmacología actual occidental o incluso que los antibióticos.
 
El mundo le debe a la medicina tradicional china, concretamente a sus recetas milenarias el primer tratamiento efectivo contra la malaria. Tu Youyou, científica médica china, revisando estas recetas descubrió la artemisinina (aislada de la planta Artemisa annua, hierba descrita en la medicina tradicional china), utilizada para tratar la malaria, con la cual salvó millones de vidas. Pese a su complicado pasado junto a Mao Zedong y a la ocultación del descubrimiento a occidente durante bastantes años, algo cruel e inexplicable, recibió el Premio Nobel de medicina en el año 2015 (primer Premio Nobel de medicina chino). No estuvo exento de cierta polémica.
 
Debemos tener en cuenta que China es una nación compuesta de muchos grupos étnicos (se reconocen 55 grupos), muchos con sus propias subculturas, creencias e historia.  El grupo étnico más grande son los “Han”, el 91.59 % de la población china (1200 millones). Es importante señalar que la medicina tradicional china se refiere a dos conceptos: en primer lugar, se refiere sólo a la medicina tradicional en la nacionalidad Han; en segundo lugar, es la suma de las medicinas tradicionales de todas las nacionalidades en China continental. Bastante complicado de entender para nosotros.
 
La medicina tradicional china reconoce una serie de factores patógenos, relacionados con las enfermedades, en tres grupos: exógenos o climáticos que actúan sobre los órganos Yin y los órganos Yang, endógenos o emocionales (la alegría, la preocupación, tristeza, miedo e ira) y otros factores patógenos como la dieta, el ejercicio físico, la actividad laboral, la sexualidad y los traumatismos. Sé que es simplificar mucho un problema tan complejo, pero en su medicina milenaria reconocen  cinco factores climáticos patógenos: el calor, que es la energía propia del verano; la humedad, que predomina al final del verano; la sequedad, energía propia del otoño; el frío que se relaciona con el invierno y el agua y el viento, que  se relaciona con la primavera. 
 
Para el diagnóstico utilizan algunos métodos similares a la medicina occidental, como la inspección ocular, auscultación, olfacción, palpación y anamnesis. Además, dos métodos muy diferenciados, como son la inspección de la lengua y la palpación de pulsos. Con el examen de la lengua pueden llegar a realizar un diagnóstico general del estado del paciente. Determinadas zonas de la lengua se relacionan con diferentes órganos o funciones,  distinguiéndose  tres zonas principales. Por ejemplo, la punta de la lengua se relaciona con el corazón y el pulmón. La palpación del pulso de la arteria radial se realiza en tres regiones de cada mano, resultando muy complejo.
 
Utiliza múltiples métodos de tratamiento: La tuina (masaje terapéutico), la Acupuntura, la Moxibustión (aplicación de calor procedente de la combustión de la planta Artemisa), la Ventosoterapia, la Fitoterapia china (utiliza además minerales y animales), la Dietética china y las prácticas físicas con ejercicios integrados de meditación y relacionados con la respiración y la circulación de la energía (chi kung o el tai chi chuan). 
 
La acupuntura, es la que más se ha extendido en occidente. Consiste en la inserción de agujas finas en el cuerpo en puntos específicos para conseguir un efecto terapéutico. La técnica se ha practicado en el lejano Oriente durante al menos 3000 años, pero es sólo en los últimos 50 años que el interés se ha desarrollado en occidente. La mayoría de los médicos occidentales lo consideraban poco más que una curiosidad cultural. Sin embargo, hoy en día es un tratamiento frecuentemente utilizado en muchas partes del mundo por “acupunturistas” tradicionales, médicos, fisioterapeutas y otros profesionales de la salud o aficionados a esta, siendo una de sus principales aplicaciones tratar el dolor musculoesquelético crónico, no inflamatorio. Sus practicantes están aumentando progresivamente, siendo un grave problema la falta de control en su formación y práctica. Se suelen tratar las siguientes patologías con mayor frecuencia: dolor lumbar, dolor miofascial, dolor de cabeza, ciática, problemas de hombro, codo de tenista, migraña y osteoartritis de la rodilla.
 
Existen dos enfoques principales de la acupuntura, el tradicional basado en las teorías tradicionales chinas sobre el equilibrio energético (el ying y el yang) y sin ninguna base científica comprensible, al menos para nosotros y, el occidental, basado en conceptos de anatomía y fisiología. Los puntos de acupuntura pueden ser "estimulados" con calor, corrientes eléctricas, presión, luz láser u ondas de choque.
 
Una de las preguntas críticas que se plantean acerca de la acupuntura es, si los efectos terapéuticos registrados son puramente placebo, siendo difícil de demostrar las diferencias en los diferentes estudios; su efecto fisiológico más específico continúa siendo incierto. Actualmente en su aplicación en occidente están surgiendo algunas evidencias de que, al menos en los análisis a corto plazo (menos de seis meses), la acupuntura puede ser un tratamiento útil y relativamente seguro para el dolor no inflamatorio musculo-esquelético. Sin embargo, estos datos podrían resultar falsos positivos, debido al control inadecuado de los efectos placebo en la mayoría de los ensayos clínicos. Las conclusiones finalmente no son definitivas y van desde el entusiasmo optimista hasta el escepticismo reservado.
 
Actualmente, en China se utiliza más lo que se conoce como “Medicina Integrativa”, que utiliza la “Medicina Tradicional China” junto a la medicina occidental actual más avanzada, aunque la tradicional se sigue utilizando por una mayoría de la población, generalmente en los procesos más comunes o leves y debido también a su menor coste para los pacientes; en la Republica Popular China la medicina no es gratis.
 
Es importante señalar que la esperanza de vida en China en 1960 era de 43 años, comparada con los 69 años de nuestro país, donde por esas fechas se fueron incorporando todos los avances médicos. En los últimos veinte años, con la introducción de la “Medicina Integrativa” en China han conseguido tener una esperanza de vida de 76 años, aunque lejos aún de la nuestra que está en algo más de 83 años. Pese a esto, se intenta introducir cada vez más en nuestro país, como algo alternativo y novedoso. 
 
Solo he pretendido dar una idea, reconozco que bastante superficial, del “complejísimo” mundo de la “Medicina Tradicional China”. Casi imposible de entender desde nuestro mundo. El mensaje final es, que me preocupa una extrapolación de esta poca comprensible medicina milenaria a nuestra sociedad, con poco rigor o falta de este. La medicina actualmente en China, que conozco personalmente, increíble en un país que se considera comunista, se considera un buen negocio. Además de sus prácticas milenarias, dispone de todos los avances que hoy día existen en occidente y así la definen como medicina integrativa.  Pero si quieres ser atendido en un hospital en la Republica Popular de China, tienes que pagar a los médicos (sobrecostes no explicables) y a la administración del hospital, empezando por pagar a la ambulancia si la necesitas que no te trasladara al hospital si no pagas antes.