Sábado, 8 Agosto 2020

Dr. Landa: “Donald Trump, la OMS, China y la COVID 19”

Dr. Landa: “Donald Trump, la OMS, China y la COVID 19”

Artículo

El Dr. José Ignacio Landa,  Cirujano General y del Aparato Digestivo y miembro del Consejo Asesor del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM),  subraya en este artículo que “la Organización Mundial de la Salud (OMS) en los últimos años ha mostrado ciertas debilidades por la República Popular China y no parece que haya gestionado de una forma aceptable esta pandemia”

Madrid 13/07/2020 medicosypacientes.com

Dr. Landa. 

Hace un año escribí mis críticas en esta revista sobre la intención de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de incluir en su nueva versión de la “Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud” (CIE-11), un nuevo apartado que incorporará la Medicina Tradicional China (MTC). Mostraba mi extrañeza y mis sospechas sobre la influencia de directivos orientales en este organismo. 

Sobre todo con la incorporación de Margaret Chan como Directora General de la OMS, donde permaneció diez años  (2006- 2017), siendo pieza clave para la publicación del documento “Estrategia de la OMS sobre Medicina Tradicional (2014-2023)”. Texto que ha venido siendo utilizado por los defensores de medicinas alternativas como una justificación y aprobación por parte de la OMS de este tipo de prácticas que carecen de evidencias científicas suficientes. 

La gran justificación de este documento era hacer llegar a los países poco desarrollados  alternativas de tratamiento médico de bajo coste, ya que no tenían acceso a la costosa medicina actual. Sin embargo, creo que podrían existir otros intereses por parte del país que fue capaz de ocultar durante años un tratamiento eficaz contra la malaria como es la Artemisina. Recordemos que la malaria causa más de un millón de muertos al año en el mundo.

Escribí entonces: “No me cabe duda de que existe un cierto pesimismo o desánimo ante las evidencias de lo que se está tramando con la Medicina Tradicional China (MTC). Son muchos los intereses económico/sociales y los recursos que se vienen empleando en los últimos años para la introducción de la Medicina Tradicional China en los sistemas sanitarios occidentales. Es posible que la Republica Popular China, motor de las prácticas médicas orientales, tenga más interés respecto a exportar su influencia a occidente que unos simples intereses económicos iniciales de una medicina de bajo coste”. ( http://www.medicosypacientes.com/opinion/dr-landa-garcia-deberemos-acept...). Aunque hoy día sabemos que el sector alcanza un volumen de ingresos equivalentes a unos 100.000 millones de dólares, el 25% de todo el sector farmacéutico de China, gracias a sus exportaciones a los países en vías de desarrollo.

Es curioso recordar que los dos personajes más influyentes de la China actual no creían en la Medicina Tradicional China. Mao Zedong su gran impulsor para el pueblo chino, recurría habitualmente a la medicina occidental. Lu Xun el escritor más conocido e influyente de China (se le reconoce como el que más estatuas tiene en el mundo), escribe su opinión muy crítica sobre esta medicina  a la muerte de su padre (prologo de su colección de cuentos “Grito de llamada”: “Como el médico que le recetaba a mi padre gozaba de gran renombre, los medicamentos que prescribía eran muy extraños: raíz de aloe recogida en invierno, caña de azúcar escarchada durante tres inviernos, grillos gemelos, ardisia…, cosas muy difíciles de encontrar. La enfermedad de mi padre no hizo sino más que empeorar y finalmente murió.” Por ello estudio medicina occidental y fue crítico con la medicina tradicional de su país en la que no creía.

A mediados de abril, Donald Trump acusó a la OMS de colaborar con China ocultando datos de la pandemia de COVID 19 y congeló los fondos que EEUU dona anualmente al organismo internacional. Dio un plazo de 30 días para que la OMS reconsiderara su postura y emprendiera reformas. No sabemos exactamente de qué reformas se trataba, pero a mitad de plazo Donald Trump ha anunciado la retirada de fondos y la salida de la OMS.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), que en los últimos años  ha mostrado ciertas debilidades por la Republica Popular China, no parece que haya gestionado de una forma aceptable esta pandemia. Se la acusa de insuficiente interés para entrar en Wuhan e informarse debidamente del virus y, de su retraso en anunciar la pandemia. Hay muchas voces críticas, aunque solo Donald Trump cree que esta discutida gestión se deba a un intento de ocultar datos y favorecer a China, lo que ha originado el grave problema de la retirada de fondos. 

Durante el mes de enero la OMS elogió públicamente a China por su rápida respuesta al nuevo virus y agradeció que compartiera el mapa genético rápidamente. Dicen que lo hicieron  a sabiendas de que faltaban a la verdad,  para intentar que el Gobierno de China colaborase, dejando implícita la acusación de falta de colaboración de ese país. Los datos aportados por “The Associate Press”, confirman los inexplicables retrasos en las posibilidades de lucha contra el coronavirus desde el 2 de enero cuando ya se conocía el genoma del virus en China (el gobierno prohibió su difusión), hasta el 30 de enero cuando la OMS comunica la emergencia global. Un tiempo precioso perdido. Curiosamente como sucedió en tiempos de Mao Zedong, con la ocultación de la Artemisina al mundo occidental, que finalmente fue trasmitida al mundo gracias a una filtración, ha sido otra filtración la que facilitó que el Wall Street Journal informara al mundo de la existencia de un nuevo virus. 

La propia OMS y el ECDP (European Centre for Disease Prevention and Control), en el transcurso de los meses de enero y febrero del presente año, alertaron especialmente del potencial riesgo de la infección e indicaron a todos los países que debían estar preparados. El 2 de marzo, dicho organismo ( ECDC ) advirtió sobre informar adecuadamente a la población y a los sistemas sanitarios de tal circunstancia y que se debían adoptar las medidas necesarias. Era el momento oportuno de dotarse oportunamente y con suficiencia, de materiales de protección para todos los profesionales y test diagnósticos. 

El 28 de febrero la Organización Médica Colegial - OMC en España recomendó suspender todos los actos, reuniones asamblearias, jornadas y congresos médicos científicos.

La OMS gestiona al año más de 6.000 millones de dólares aportados por sus miembros (194 países) y organizaciones filantrópicas. Las más importantes son las contribuciones voluntarias (80%), que pueden ser voluntarias básicas (de libre disposición por la OMS) y voluntarias específicas, dirigidas a un problema sanitario. Además están las contribuciones fijas por ser miembro que son variables en relación a la población y la situación financiera de cada país. Y finalmente una pequeña cantidad (3%) para la preparación de las pandemias de influenza anuales.

Los EE. UU, con el 14,67 %  de la contribución total es la mayor fuente de financiación de la agencia de salud. Los siguientes grandes contribuyentes son la Fundación Bill y Melinda Gates (9.76 por ciento) y la Alianza GAVI (8.39 por ciento). La Alianza GAVI  (la Alianza para la Vacunación) es una organización de asociaciones público-privadas, dedicada a la vacunación infantil,  con sede en Ginebra a la que la Fundación Bill y Melinda Gates realiza también una contribución considerable.

Es muy llamativo que China, que está en el centro de la controversia actual de la OMS a raíz de la nueva pandemia de coronavirus, contribuya solo con el 0.21 por ciento del dinero total. Aunque su gobierno ha dicho que piensan contribuir con dos mil millones adicionales este año. Como curiosidad España contribuye con el 0,006%, igual que Sierra Leona (0.06%).

Nos encontramos ante una pandemia por el Coronavirus 19 que ha puesto al mundo de rodillas. Ha desbordado a los servicios sanitarios que ha cogido sin medios y adecuada preparación. Especialmente el nuestro, causando más de 40.000 fallecidos (en desacuerdo con las cifras oficiales), 60 de ellos médicos y cerca de 60.000 sanitarios contagiados. La Republica Popular China deberá explicar al mundo el retraso en la información primordial para la lucha contra el virus. La OMS deberá aclarar cuál ha sido su verdadero papel y Donald Trump debería reconsiderar su postura. Los países más necesitados no son culpables y necesitan la importante financiación de los EEUU.