Viernes, 23 Octubre 2020

Dr. Bátiz: “Los cuidados paliativos alivian el sufrimiento mientras llega la muerte”

Dr. Bátiz: “Los cuidados paliativos alivian el sufrimiento mientras llega la muerte”

Artículo

Con motivo de la celebración del Día Mundial de los Cuidados Paliativos, que se conmemora este sábado, el Dr. Jacinto Bátiz, médico paliativista y director del Instituto para Cuidar Mejor del Hospital San Juan de Dios de Santurce (Vizcaya), explica en este artículo la trascendencia que adquieren los cuidados paliativos para aliviar el sufrimiento mientras llega la muerte

Bilbao 08/10/2020 medicosypacientes.com

Dr. Bátiz. 

Hace unos días se debatía en el Congreso de Diputados sobre el derecho de los ciudadanos a la eutanasia. Desde hace muchos años se está solicitando que la necesidad de los cuidados paliativos se transforme en un derecho para aquellos ciudadanos que los necesiten. Me llamó la atención que nuestros políticos desaprovecharan una oportunidad para demostrar su sensibilidad humana ante el dolor de los que sufren. En medio de tantas muertes y batallas para luchar contra ella durante la pandemia de la COVID-19, debaten una ley para que los médicos ayudemos a adelantarla. ¿Es el momento? 

No debiéramos permitir que la causa por la que una persona solicita adelantar su muerte sea por la falta de apoyo y de recursos para aliviar su sufrimiento y el de su familia. Por eso entiendo que hemos de ofrecer a todos los ciudadanos de nuestro país que los necesiten el derecho a recibir unos cuidados paliativos de calidad en cualquier lugar en el que se encuentre. Sobre esto es lo que debieran debatir. Pero parece que nos justificamos como lo hizo en el debate la diputada socialista María Luisa Carcedo con sus palabras ante el resto de sus señorías: “[…] los cuidados paliativos están en la cartera común de servicios desde 2006, y desde 2010 hay una estrategia de cuidados paliativos”. Pero lo que se le olvidó decir es que aún, en el 2020, no hay una Ley Nacional de Cuidados Paliativos que los garanticen como un derecho a las más de 80.000 personas que cada año los necesitan y aún no los reciben. Para esta Ley sí es el momento. Los cuidados paliativos representan una sólida respuesta sanitaria al sufrimiento relacionado con el final de la vida de las personas. Demostrada su eficacia y su eficiencia, creo que se han de convertir en un derecho de todos los ciudadanos españoles y en una prestación sanitaria básica.

Los cuidados paliativos, como atención profesional a las personas en la fase final de una enfermedad, no pretenden “dejar de hacer”, sino que intentan modificar el proceso de morir para que sea sin sufrimiento. No tratan de prolongar la vida innecesariamente, ni de acortarla. Tratan de acompañar a la persona en su sufrimiento mientras llega su muerte para podérselo aliviar. Estos cuidados están demostrando eficiencia ya que de manera muy positiva impactan sobre la calidad de vida del enfermo (alivian sus síntomas, favorecen la buena comunicación y la relación médico-paciente, así como el respeto de sus valores), apoyan a su familia, complementan al resto de medidas empleadas, influyen sobre los sistemas sanitarios y, además, ahorran costes. 

Desde el siglo XVI, la Orden Hospitalaria San Juan de Dios desarrolla su misión de servicio a la asistencia a enfermos y necesitados. Su espíritu es acompañar, ayudar y consolar a los más desfavorecidos. Son 14 los recursos de cuidados paliativos que los hermanos de San Juan de Dios gestionan en España para aliviar el sufrimiento de las personas que se encuentra en la fase avanzada y/o terminal de una enfermedad. En cada uno de ellos se administran unos cuidados de calidad técnica y humana por profesionales formados en control de síntomas, comunicación y toma de decisiones; tres de las condiciones que necesitan los profesionales paliativistas para acompañar en el trance final de la vida. Para ello, además de procurar esta actividad asistencial lideran tres actividades formativas universitarias monográficas sobre Cuidados Paliativos en España (Sevilla, Madrid y Bilbao) desde hace varios años.

Los enfermos, que se encuentran al final de la vida, tienen unas necesidades que se han de transformar en un derecho. Tienen la necesidad de que se les alivie el dolor y cualquier otro síntoma que le haga sufrir; tienen derecho a que se les alivie cualquier tipo de sufrimiento. Tienen necesidad de que se les apoye emocionalmente; tienen derecho a tener ayuda psicológica. Tienen necesidad de ser acompañados; tienen derecho a no morir solos. Tienen necesidad de satisfacer sus necesidades espirituales; tienen derecho a recibir el apoyo espiritual que ellos deseen. Recibir una adecuada atención médica al final de la vida no debe ser considerada como un privilegio de unos pocos, sino como un auténtico derecho de todos.

Ayudar a que la muerte, cuando llegue, sea en paz es uno de los fines de la Medicina. Un fin tan importante como el prevenir la muerte prematura, diagnosticar y tratar las enfermedades. Los profesionales, ante quien se encuentra en el final de la vida, tienen el deber de acogerlo, de protegerlo del sufrimiento y acompañarlo para ofrecerle todo lo que necesite hasta que llegue su final. Para ello, no deberán alargar su vida con la obstinación terapéutica, prolongando una agonía innecesaria, pero tampoco deberán acortarla deliberadamente a través de la eutanasia o colaborando en el suicidio médicamente asistido. Sí deberán aliviar de manera enérgica el sufrimiento mientras llega la muerte.

Acceda al vídeo 'Cuidados Paliativos: un derecho'