Miércoles, 15 Julio 2020

Doctores Amando Martín Zurro, Arcadi Gual, y Jorge Palés: “El proyecto de decreto sobre las especialidades parece seguir su curso”

Doctores Amando Martín Zurro, Arcadi Gual, y Jorge Palés: “El proyecto de decreto sobre las especialidades parece seguir su curso”

Opinión

Los doctores Amando Martín Zurro, Arcadi Gual, y Jorge Palés exponen los puntos que debe contener el nuevo Real Decreto (RD) para la formación básica común en el MIR que el Ministerio de Sanidad ha anunciado que se aprobará a finales de año

Madrid 22/05/2020 medicosypacientes.com
En estos días han sido noticia en diversos medios digitales profesionales las declaraciones del ministro de sanidad Salvador Illa en las que afirma que a finales de este año estará aprobado un nuevo Real Decreto (RD) para la formación básica común en el MIR, la creación de las áreas de capacitación específica y el mecanismo para el reconocimiento de las especialidades en ciencias de la salud. Es obvio que el ministro habla sobre aspectos técnicos con el criterio que le transmiten los responsables ministeriales que elaboraron el año 2019 el proyecto de decreto sobre estos temas. Como es sabido el borrador fue objeto de una amplia e intensa contestación desde prácticamente todos los ámbitos profesionales y la mayor parte de la por entonces cúpula dirigente del Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud. El Consejo General de Colegios de Médicos (CGCOM) elaboró un constructivo posicionamiento con 11 puntos que, a pesar de no haber tenido contestación por parte del Ministerio de Sanidad, confiamos plenamente en que sea valorado e integrado en la nueva redacción del RD.
 
No es el momento de repetir las importantes críticas que recibió entonces el proyecto de RD y que pueden encontrarse sin gran dificultad en las hemerotecas. Sin embargo, con un renovado interés en ser constructivos, nos parece de interés señalar algunas cuestiones principales que hacen referencia a los problemas de nuestro sistema de formación sanitaria especializada, directamente relacionados con el mencionado proyecto de RD.
 
1.- Los expertos en formación especializada, mayoritariamente, están de acuerdo en que nuestro sistema MIR está necesitado, cada vez con mayor premura, de reformas importantes para conseguir el objetivo de que los profesionales egresados tengan un perfil competencial que combine en su justa medida las competencias transversales comunes (con una distinción clara entre las necesidades que tienen en este campo las diferentes especialidades que se basan en el contacto asistencial directo con los pacientes respecto a las especialidades centradas en laboratorios y en el diagnóstico por la imagen), con las competencias propias y específicas de cada especialidad. En esencia, este era el enfoque estratégico de una periclitada troncalidad que ha fracasado precisamente y de forma principal por la rigidez de su diseño de la parte común. El ultimo borrador de RD denomina a esta parte “Formación básica común”, y es precisamente uno de los puntos que más nos preocupa. La línea apuntada en la última redacción del RD conocida corre el riesgo de que acabe siendo una formación de corte menor, convirtiéndose en un conjunto de cursillos a los que acudan los residentes por las tardes. Sin embargo, todas las corrientes internacionales, y muy en particular las europeas, señalan la importancia que tiene la formación común para los sistemas sanitarios. Por ello, es preciso realizar un análisis en profundidad de esta formación básica común y que el RD contemple con toda su trascendencia este contenido en el conjunto de la formación especializada.
 
2.- Los cambios a introducir en el sistema MIR han de tener un contenido esencialmente técnico que, por lo tanto, ha de ser definido en base a las aportaciones de expertos individuales e institucionales, marco en el que las organizaciones profesionales (CGCOM y FACME) junto con el Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud han de jugar un papel central y decisivo. En este campo, como en otros científico-técnicos, la administración central y las administraciones de las CCAA han de actuar en tres niveles que le son propios: propiciando la iniciativa política, generando el consenso político entre los actores implicados y dando soporte y viabilizando desde todos los puntos de vista, incluido el presupuestario, el desarrollo y evaluación de los resultados de las reformas introducidas en el sistema de formación especializada.
 
Entre todos, principalmente administración y profesionales, hemos de hacer todo lo posible y más para impedir que se repita el fracaso del anterior RD de troncalidad. Ahora, cuando, como parece, aún no se ha llegado a un diseño definitivo de la nueva norma legal sobre los aspectos señalados al principio, es el momento de generar los vínculos de colaboración y participación experta necesarios para que la reforma nazca con una óptima esperanza de vida. Los profesionales y, en definitiva, la ciudadanía atendida por ellos nos lo agradecerán.