Sábado, 21 Septiembre 2019

Atención Primaria: Médicos agotados soportan otro verano para olvidar

Atención Primaria: Médicos agotados soportan otro verano para olvidar

Vocal Atención primaria Urbana

El Dr. Vicente Matas pone de relieve en este artículo la difícil situación de los facultativos de Atención Primaria un verano más. Los profesionales vuelven a enfrentarse a grandes incrementos en la carga de trabajo por la falta de sustituciones que aumentan las demoras que sufren los pacientes y que provoca a su vez una mayor sobrecarga en urgencias, una situación a la que no ponen remedio las administraciones

Granada 02/09/2019 Dr. Vicente Matas

Un verano más la situación que se ha planteado en los centros de salud y consultorios ha sido muy complicada y con más dificultades que el año pasado. Hay muy pocos sustitutos disponibles, en demasiados centros ninguno, de media se sustituye poco más del 10% de los médicos ausentes y aproximadamente el 50% del personal de enfermería. El resultado es que se incrementan exageradamente las cargas del trabajo de los médicos con las acumulaciones de los pacientes de los compañeros ausentes por vacaciones, son demasiado frecuentes las consultas con 40-50 o incluso más pacientes diarios y a pesar de este volumen de consultas aumentan las demoras que sufren los ciudadanos, no son excepcionales demoras de una semana e incluso más.

Los pacientes si no consiguen cita en pocos días con su médico, en ocasiones acuden a urgencias de AP o bien a las del Hospital, con la consiguiente sobrecarga de estos servicios y el gasto superfluo que se ocasiona.

En AP "no se cierran plantas", por el contrario, existen áreas en las que se incrementa notablemente la carga asistencial y en muchas ocasiones llegan a ser insoportables al coincidir con menor plantilla y falta de refuerzos, por falta de médicos disponibles para contratar durante unas semanas o meses. Ya no hay, ni podemos pretender que existan miles de médicos de familia o pediatras desempleados para que puedan trabajar dos meses o tres al año, es necesario dimensionar convenientemente las plantillas para poder dar una asistencia sanitaria de calidad, con tiempo suficiente en condiciones normales y que cuando hay médicos ausentes que se pueden sustituir, el atender a sus pacientes no suponga una carga de trabajo desmesurada para el resto de los médicos de la plantilla.

El Ministerio reconoce que más del 41% de los médicos de familia tienen cupos excesivos que superan los 1.500 pacientes, estos cupos suponen que las agendas de Médicos con 40, 50 o incluso más pacientes al día son demasiado frecuentes en muchos centros. Se necesitan plantillas suficientes para que no existan cupos superiores a los 1.500 pacientes y la organización, de las ausencias de médicos por cualquier motivo, se pueda realizar en mejores condiciones. Son necesarios unos 2.500 médicos de AP adicionales para mejorar la saturación de los cupos y consultas.

En verano se suman las ausencias por vacaciones a las bajas o jubilaciones que no se han cubierto en los centros.Se producen además de los acúmulos de pacientes, el incremento de turnos de Atención Continuada en muchos centros, que obliga a jornadas de 24 horas que incluyen una consulta saturada seguida de una guardia con trabajo sin descanso en muchos casos.  Además en algunos casos, jornadas de hasta 31 horas se están dando este verano, ante la imposibilidad de descanso después de una guardia.

Cada año es peory si no ponen remedio nuestras administraciones, llegará a ser insoportable, este año ya existen PAC en los que no existe médico, solo personal de enfermería, esta no puede ser la solución.  En el medio rural hay médicos que atienden varios consultorios y cuando no se encuentran sustitutos las acumulaciones de estas plazas son especialmente complicadas, demasiados consultorios para atender por un solo médico y la atención continuada pueden ser muy complicado atenderla cuando quedan pocos médicos disponibles en el equipo. La consecuencia es que se reduce el horario de atención a los ciudadanos en estos consultorios y los médicos deben atender demasiados centros y realizar demasiadas guardias, muchas veces sin posibilidad de descanso.

Se están dando situaciones límite, en Garrobo (Sevilla) municipio de 789 habitantes y distante (según google maps) 17 minutos de Gerena, un grupo de personas acompañadas por su alcalde y con el agradecimiento público posterior de su ayuntamiento, impidieron durante varias horas la salida a la médica de familia que acababa su guardiahasta que fue sustituida “voluntariamente” por una compañera que terminaba una guardia en un pueblo cercano y que permaneció todo un fin de semana de guardia en un punto de urgenciassin enfermera ni celador. En otro puebloenviaron a la guardia civil a buscar en su domicilio a un médico que después de muchas guardias (algunas sin poder descansar después) y jornadas extenuantes doblando y triplicando cupos, confunde el día en que comienzan sus vacaciones y no acudepor la mañana al consultorio.

Desde las vocalías de AP se viene denunciando desde hace muchos años, el envejecimiento de la plantilla de médicos. Aproximadamente el 40 % de los médicos actuales se jubilarán en los próximos diez años, como quedó de manifiesto con el estudio sobre demografía médica elaborado por OMC y CESM en 2018 y el del Ministerio de Sanidad el 2019.

Medicina de Familia y Pediatríason unas de las especialidades que no tienen garantizada su reposición en estos próximos años. Este año han podido terminar unos 1.600 médicos de familia y menos de 400 pediatras, el mínimo desde hace muchos años, fruto de los recortes de la crisis. Son insuficientes para cubrir las necesidades, porque además muchos de ellos se marchan fuera o a los hospitales. Por otro lado, se da la paradoja de que cada año quedan más de mil egresados de las facultades sin posibilidad de formarse por falta de plazas, con lo que ya hay una bolsa de más de 5.000 médicos procedentes de facultades españolas sin formación MIR.

Es necesario aumentar las plazas de MIR para absorber a todos los estudiantes que acaban la carrera en España, debemos recordar que sin el título de especialista no pueden ejercen en el SNS. Las oposiciones y traslados deben realizarse como mínimo cada dos años (ideal si fueran anuales) y se resolvieran en poco tiempo, ahora hay CCAA en las que tardan muchos años. Las OPEs en marcha deberían solucionarse cuanto antes y para el año próximo deberían convocarse OPEs en mayo-junio con todas las plazas vacantes y las jubilaciones previstas hasta final de año, de esta forma los nuevos especialistas que terminan a mediados de mayo tendrían un incentivo para quedarse en España.

Aumentar las plazas MIR y convocar OPEs cuando terminan su formación no es suficiente, también es necesario mejorar las condiciones laborales, ofrecer contratos estables y de larga duración, ofrecer incentivos para plazas de difícil cobertura.  

En España hay médicos, en mayo del próximo año pueden terminar los que comenzaron su formación en el año 2015 o 2016, como máximo 6.069 médicos especialistas, de ellos un máximo de 1.690 médicos de familia y un máximo de 400 pediatras. Si se les convoca una OPE con el compromiso de resolverla rápido y se les ofrecen contratos atractivos y con buenas condiciones, muchos no se marcharán, pero es mucho más difícil que se queden para contratos eventuales por días, semanas, meses o de lunes a viernes.

Este año comenzaron su formación 6.797 MIR, de ellos 1.914 médicos de familia y 433 pediatras que terminarán su formación en el 2023. Para el año próximo el ministerio informa que se convocarán 7.512 plazas, de las cuales 2.205 serán de médicos de familia y 481 de pediatría que terminaran en 2024. Aunque tarde, bienvenido sea el incremento de plazas que debe continuar durante varios años y luego planificar de nuevo según las necesidades, una vez pasado el gran incremento de jubilaciones.

Es necesario flexibilizar la edad de jubilación, tanto en el sentido de prolongarla en los que estén interesados en hacerlo y mantengan las condiciones para ello, como en el sentido de poder adelantarla para los que se encuentren agotados por muchos años de gran esfuerzo y voluntariamente lo soliciten.

Deberían los servicios de salud incentivar a los médicos que voluntariamente soliciten sus vacaciones en fechas diferentes del verano y la navidad, pues facilitaría la organización de los centros ante la falta de sustitutos.

También se debe incentivar a los médicos que acumulan pacientes de sus compañeros ausentes y que no pueden ser sustituidos por falta de médicos en las bolsas de empleo y especialmente a los que voluntariamente lo hagan fuera de su jornada habitual para evitar saturar más su consulta y dedicar más tiempo a su atención.