Sábado, 18 Agosto 2018

Conferencia Internacional sobre el Sida

Niñas y adolescentes, principales víctimas del VIH en el mundo

Cada tres minutos, una niña o adolescente contrae el VIH, según un nuevo informe "Women: At the heart of the HIV response for children",  presentado durante la Conferencia Internacional sobre el Sida que se celebra estos días en Amsterdam. Según se desprende del documento, las niñas y adolescentes de entre 10 y 19 años de edad constituyen casi dos terceras partes de los 3 millones de jóvenes de 0 a 19 años que viven con esta patología

Madrid 25/07/2018 medicosypacientes.com
El informe, presentado en la Conferencia Internacional sobre el Sida que se celebra esta semana en Ámsterdam, revela que tan solo el año pasado, 130.000 niños, niñas y adolescentes menores de 19 años murieron a causa del sida, y 430.000, casi 50 por hora, contrajeron la infección. "Se trata tanto de una crisis de salud como de capacidad para actuar, explicó Henrietta Fore, directora ejecutiva de UNICEF.
 
El VIH se propaga entre los más vulnerables y marginados, y deja a las adolescentes en el centro de la crisis. En la mayoría de países, las mujeres y las niñas carecen de acceso a información, a servicios o, incluso, a la posibilidad de decir 'no' a las relaciones sexuales inseguras, según lamentan desde esta Organización.
 
UNICEF alerta, además, de que los adolescentes siguen siendo las personas más afectadas por la epidemia. De hecho, las niñas y adolescentes de entre 10 y 19 años de edad constituyen casi dos terceras partes de los 3 millones de jóvenes de 0 a 19 años que viven con VIH. En 2017 tenían VIH unos 1,2 millones de jóvenes de entre 15 y 19 años, de los cuales 3 de cada 5 eran niñas.
 
Aunque la mortalidad en todos los demás grupos de edad, incluidos los adultos, ha disminuido desde 2010, las muertes entre los adolescentes de más edad (15 a 19 años) no se han reducido.
 
Entre los factores que explican la propagación de la epidemia entre las adolescentes, UNICEF destaca las relaciones sexuales precoces, incluidas con hombres mayores, las relaciones sexuales forzadas, la indefensión a la hora de negociar acerca de la posibilidad de tener relaciones sexuales, la pobreza y la falta de acceso a servicios confidenciales de asesoramiento y pruebas de detección.
 
Lograr que las niñas y las mujeres tengan la suficiente seguridad económica como para que no se vean obligadas a recurrir al trabajo sexual es una necesidad. Debemos asegurarnos de que dispongan de la información adecuada sobre cómo se transmite el VIH y cómo deben protegerse. Y, por supuesto, necesitamos asegurarnos de que tengan acceso a todos los servicios o medicamentos que necesiten para mantenerse sanas. Sobre todo, tenemos que fomentar el empoderamiento de las niñas y las mujeres, y la educación suele ser la mejor vía para lograrlo", expone Angelique Kidjo, embajadora de Buena Voluntad de UNICEF, en un ensayo publicado en el informe.
 
El documento incluye otros 16 ensayos que destacan las contribuciones de las mujeres a la lucha contra el sida. Entre los firmantes figuran Graça Machel, ex primera dama de Mozambique y Sudáfrica; la princesa Mabel van Oranje; dirigentes políticos, empresariales y de las Naciones Unidas; y jóvenes activistas contra el VIH/Sida que viven con el virus.
 
Plan de acción
 
Para ayudar a frenar la propagación de la epidemia, UNICEF, en estrecha colaboración con ONUSIDA y otros aliados, tiene en marcha una serie de iniciativas, como la Hoja de Ruta 2020 para la Prevención del VIH, un plan de acción para acelerar la prevención del VIH centrado en los obstáculos estructurales, como las leyes punitivas y la falta de servicios adecuados, y que destaca el papel de las comunidades.
 
Esta iniciativa y otra han dado lugar a un "éxito significativo" en la prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH, de acuerdo con las conclusiones del informe. El número de nuevas infecciones entre los niños de 0 a 4 años de edad se redujo en un tercio entre 2010 y 2017. Ahora, 4 de cada 5 mujeres embarazadas que viven con VIH tienen acceso a tratamiento que las mantiene sanas y reduce el riesgo de transmisión a sus bebés.
 
Por ejemplo, en la región de África meridional, que durante mucho tiempo fue el epicentro de la crisis del sida, Botswana y Sudáfrica registran ahora tasas de transmisión maternoinfantil de solo el 5 por ciento, y más del 90 por ciento de las mujeres con VIH siguen regímenes eficaces de tratamiento del VIH. Cerca del cien por cien de las mujeres embarazadas de Malawi, Zambia y Zimbabwe conocen su estado serológico con respecto al VIH.
 
"Las mujeres son las que más afectadas están por esta epidemia, tanto por el número de infecciones como por su función de principales cuidadoras de las personas con la enfermedad, y deberían seguir estando en primera línea de la lucha contra la epidemia. lucha está lejos de terminar", indicó la directora ejecutiva de UNICEF.
 
Y es que el impacto de la epidemia de VIH en las mujeres y sus contribuciones para contrarrestarlo a menudo no han sido reconocidas ni apreciadas. Una razón es que el VIH se identificó desde el principio como una infección que devastó comunidades de hombres que tienen relaciones sexuales con hombres en países de altos ingresos.
 
Sin embargo, durante más de dos décadas, han sido las mujeres las que han soportado de manera desproporcionada el impacto del VIH, tanto como cuidadoras como receptoras de la atención, en la mayoría de los entornos de mayor carga de trabajo. Asi, en África, las mujeres constituyen la mayor parte de cuidadores, trabajadores a nivel comunitario y voluntarios que brindan servicios críticos de tratamiento, prevención y apoyo del VIH, tanto dentro como fuera de sus familias.
 
Se adjunta informe íntegro en PDF