Domingo, 7 Marzo 2021

Coronavirus

Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria reclaman vacunar a la población en Atención Primaria

Los equipos de Atención Primaria ni comparten ni aceptan la creación de “vacunódromos” para administrar a la población general la vacuna de la COVID19 cuando, con normalidad, son estos equipos quienes asumen anualmente tanto las campañas anuales de la gripe, como del calendario de vacunación de la población a lo largo de toda la vida
Madrid 22/02/2021 medicosypacientes.com
La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (con las 17 sociedades integradas en su federación), la Asociación de Enfermería Comunitaria (con las 17 vocalías autonómicas) y la Federación de Asociaciones de Enfermería Familiar y Comunitaria (con las 14 asociaciones y sociedades integradas en su federación) señalan que esta duplicidad, además,  comprometería el normal funcionamiento de los centros de salud dado que las tres sociedades consideran que, del mismo modo como sucedió con los hospitales de campaña “esta medida empujará al traslado de equipos de Atención Primaria hacia estos centros”. 
 
Para Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria, la correcta inversión debería ir orientada a dotar con recursos humanos suficientes a los Centros de Salud para poder efectuar esta campaña en lugar de realizar cuantiosas inversiones para convertir en un espacio para actos sanitarios  recintos diseñados para otro fin.
 
Los profesionales de Atención Primaria señalan que llevar a cabo la campaña desde los Centros de Salud supone contar con las ventajas de un espacio diseñado y habilitado para realizar actos sanitarios, con mayores garantías que una plaza de toros o un campo de fútbol. Otrosí Otra ventaja que tiene la Atención Primaria es la natural capacidad que tienen los equipos de Atención Primaria Salud para desplazarse a los domicilios de personas con movilidad reducida o enfermos con dependencia, a los que atienden regularmente de manera continuada. 
 
Pero no solo de infraestructuras y personal se trata, los Centros de Salud cuentan además con los mecanismos de gestión de consulta integrados que, por ejemplo, se activan con cada campaña de la gripe para realizar la administración de las vacunas anuales. 
 
Por otra parte, las tres sociedades entienden que sí hay algunos casos en los que es viable habilitar otros servicios para la administración de  vacunas. Este sería el caso de personas  de alto riesgo —por lo general pacientes inmunodeprimidos— para los que se ha propuesto la activación de Servicios de medicina preventiva hospitalaria para poder administrar la vacuna.  
 
Para estas sociedades, la suma entre los espacios de Atención Primaria, el reajuste de personal y la capacidad de gestión de domicilios permitirían asumir la campaña de vacunación a toda la población con garantías de éxito, tan pronto como se disponga de las vacunas necesarias. Por este motivo insisten en la necesidad de anticiparse y planificar, entendiendo que “la campaña de vacunación no se ha de realizar un un solo día, sino que vamos a tener un periodo de vacunación, motivado por la distribución de la vacunas".
 
Para Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria la gestión de la Atención Primaria durante el último año de pandemia se ha caracterizado por una falta de planificación de la que además se le ha excluido sistemáticamente.  Los actuales planes para poner en marcha vacunódromos, constituirán un nuevo error respecto al valor que para la prevención y la salud comunitaria tienen los equipos de Atención Primaria en los centros de salud. Cabe señalar que, desde el punto de vista de gestión sanitaria, las campañas de vacunación son una estrategia clave en la prevención y en la salud comunitaria, competencias  que le son propias a la Atención Primaria de Salud y que ha venido desarrollando con eficacia, eficiencia y calidad desde hace más de 40 años.
 
La vacunación de la COVID no puede ni debe convertirse en un nuevo instrumento, partidista y oportunista a los intereses políticos de cada uno de los 17 sistemas de salud existentes. Por eso se requiere de una planificación homogénea, desde Atención Primaria de Salud,  que no excluye las especificidades territoriales pero que garantizarían la equidad en el proceso.