Jueves, 3 Diciembre 2020

Crisis sanitaria COVID-19

Los pediatras exigen una Atención Primaria con más medios para afrontar la postcrisis de la COVID-19

Los pediatras de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria (SEPEAP) están preocupados por el futuro de su actividad a partir del desconfinamiento. Pasada la parte crítica de la epidemia de COVID19 la responsabilidad de la atención sanitaria volverá a los centros de salud, donde muchos ciudadanos no acudían por miedo a contagiarse y donde ahora volverán a prestar atención, no sólo a los pacientes habituales con patologías crónicas, graves u ocasionales, sino también a aquellos potencialmente contagiados por el COVID-19

Madrid 20/05/2020 medicosypacientes.com
Los pediatras atienden presencialmente o valoran telefónicamente cuadros pediátricos leves compatibles con Covid, indistinguibles de otros virus respiratorios sin poder hacer diagnóstico etiológico generalizado, y sin más armas que explicar a las familias los signos de alarma que deben obligar a una reconsulta, afirma el Dr. Josep de la Flor, pediatra en Barcelona. Parece que es inminente que se pueda gestionar el diagnóstico por PCR de los casos posibles. Los niños se infectan por SARS-CoV-2, aunque parece que en menor proporción que los adultos, y actúan como transmisores tanto en fase asintomática como en cuadros leves.
 
En un futuro invierno 2020-2021, en el que muy probablemente van a circular simultáneamente SARS-CoV-2, gripe, VRS, adenovirus, enterovirus, rotavirus, todos ellos con sintomatologías parecidas y catalogables como “posible COVID”, es imprescindible que podamos filiar al máximo los diagnósticos alternativos. La Administración debe entender de una vez por todas de que o dota a la AP de estos medios diagnósticos que nos permitan “etiquetar” lo que vemos, o bien vamos a un colapso irrecuperable del sistema público de Salud
 
Los profesionales de Atención Primaria son los que mejor conocen a la población que atienden y, pasada la crisis que ha puesto la mirada en UCI’s y hospitales de campaña, los ciudadanos volverán a los centros de Salud donde los profesionales no cuentan con los instrumentos adecuados, en algunas ocasiones en equipamiento protector y hasta ahora, nunca en medios diagnósticos, aunque parece que este punto, el de la gestión de las PCR desde la Atención Primaria, al fin va a ser corregido.
 
Se ha apostado por una gestión centralizada y jerarquizada. Se han cerrado Centros de Salud con el argumento de “optimizar recursos”. Los médicos de familia han pasado a tener responsabilidades en hospital y algunos pediatras han pasado a realizar seguimiento telefónico o dar bajas de adultos. Todo esto muestra una vez más la precariedad de recursos humanos y materiales en la autoproclamada “mejor sanidad del mundo” y muy especialmente la Atención Primaria. Puede que nuestro sistema sanitario no sea tan “fuerte” como decimos y que lo que tengamos en realidad es un sistema de “sanitarios fuertes”.
 
En tiempos de coronavirus no todo es coronavirus, y algunos pediatras de urgencias nos llaman la atención de que están llegando al hospital situaciones graves que no han tenido la atención inicial y precoz que recibirían en condiciones normales. Esto ha supuesto el retraso en la atención de todo lo considerado “no urgente”; la parálisis en el seguimiento de patologías crónicas, aplazado sine die; el sobretratamiento farmacológico que genera la atención de patologías agudas vía telemática; el riesgo de errores diagnósticos en visitas no presenciales; la mala visualización/interpretación de imágenes dermatológicas en visitas telemáticas; la falta de cumplimiento normativo que se genera en algunas situaciones cuando la atención está a cargo de un profesional que no es el habitual del paciente; la falta de continuidad asistencial y una lista inacabable de problemas.
 
Pasada la crisis las aumentan las solicitudes de atención telemática por motivos no susceptibles de resolución por esta vía y al mismo tiempo un mayor número de visitas espontáneas sin filtro telefónico previo y por motivos no justificados. Desde la Sociedad Española de Atención Primaria (SEPEAP) tenemos la sospecha que el nuevo modelo asistencial generado por la pandemia no va a reducir la sobrecarga asistencial crónica que sufre el sistema, y que la va a fragmentar en un modelo presencial que no va a reducirse significativamente, aumentando en cambio a niveles insostenibles un modelo telemático que va a generar (ya lo está haciendo en su fase embrionaria) abusos y excesos generalizados.