Sábado, 8 Agosto 2020

Según un estudio piloto en ‘Archivos de Bronconeumología’

Los pacientes de EPOC sufren cambios en las células del esputo relacionados con la contaminación urbana

Los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y que han residido durante años en un medio urbano contaminado tienen una cantidad significativamente mayor de neutrófilos, un tipo de células, en el esputo, respecto a los pacientes con EPOC que viven en el medio rural, según ha concluido un nuevo estudio piloto publicado en Archivos de Bronconeumología, la revista científica de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR)

Madrid 15/07/2020 medicosypacientes.com

Aunque estos hallazgos están pendientes de confirmarse con otras investigaciones de muestra más amplia, el estudio concluye que podrían ser relevantes porque ya apuntan a que habrá que pensar en estrategias de salud pública preventiva, a largo plazo, para evitar este mayor riesgo para la salud respiratoria de pacientes especialmente vulnerables, como los afectados por la EPOC.

El estudio se ha llevado a cabo en 28 exfumadores de entre 50 y 80 años, dividido en dos grupos: uno de ellos compuesto por 15 sujetos con EPOC que habían residido durante 30 años en áreas urbanas (Bari y Foggia, en la región de Apulia, en Italia) con una alta tasa de contaminación exterior y que no habían estado expuestos a contaminantes típicos de determinadas profesiones; y el segundo grupo formado por 13 individuos con EPOC que durante 30 años habían residido en el medio rural, en las montañas Daunian (también en  Apulia), con una tasa baja de contaminación exterior y que tampoco habían estado expuestos a contaminantes profesionales.

Previamente a este estudio, otras investigaciones ya habían demostrado que trabajadores expuestos a largo plazo a la contaminación atmosférica exterior, como los policías de tráfico o los manipuladores de residuos, presentan una inflamación de las vías aéreas, que se caracteriza por un aumento de unas células, llamadas neutrófilos. También se había visto que personas que residen cerca de vías con tráfico rodado presentan una inflamación de las vías aéreas, constatable a través de una mayor cantidad de neutrófilos, que no guardaba relación con sufrir enfermedades como EPOC o asma.

Ante estos antecedentes en la literatura médica, el objetivo del nuevo estudio ha sido analizar el nivel de inflamación de las vías aéreas en población no profesional, en este caso, en los pacientes de EPOC, y determinar si existe una diferencia significativa entre los hallazgos en los enfermos residentes en el medio urbano y el rural.

Para ello, todos los participantes se sometieron a la realización de una espirometría y una prueba de esputo inducido, a fin de estudiar las características de este esputo y observar si existía una diferencia significativa entre ambos grupos. Las muestras de esputos obtenidas se analizaron 2 horas después de la recogerlas y se observó que los pacientes que residían en las áreas urbanas tenían una mayor cantidad de contaminantes, como partículas finas (PM2.5 y PM10), de dióxido de nitrógeno (NO2) y benceno (C6H6) respecto a los que vivían en áreas rurales poco contaminadas. Asimismo, los residentes en áreas urbanas mostraron un aumento significativo de la cantidad de células neutrofílicas halladas en el esputo recolectado frente a los residentes en áreas rurales, de un 89,1% respecto a un 79%, respectivamente.

En cambio, los autores no encontraron diferencias significativas cuando miraron otros parámetros, como la edad o el índice de masa corporal (IMC) de los participantes o cuando realizaron el recuento de otros tipos de células presentes en el esputo. Los autores del estudio señalan que “hasta donde sabemos este es el primer estudio que ha investigado específicamente la celularidad del esputo en pacientes con EPOC que pertenecen a dos clases diferentes de exposición a la contaminación ambiental”. 

Y concluyen que los pacientes con EPOC que no están expuestos debido a su profesión a altos niveles de contaminación, sino que están expuestos a esta por residir en un área urbana, presentan una mayor inflamación de las vías aéreas, en cuanto a la cantidad de neutrófilos en el esputo, en comparación a los enfermos de EPOC que viven en áreas rurales, con menos contaminación atmosférica.

Valoración de SEPAR e implicaciones en salud pública 

Ante estos hallazgos, el Dr. Carlos A. Jiménez, presidente de SEPAR, destaca que “cada vez tenemos más evidencias de que la contaminación ambiental tiene efectos perniciosos en la salud respiratoria de la población y, como hemos visto ahora, muy especialmente en pacientes que ya están afectados por una enfermedad respiratoria, como la EPOC. Estos hallazgos deben alentarnos a seguir luchando en la dirección correcta, tomando medidas destinadas a reducir la

contaminación del aire y a preservar su calidad. SEPAR está comprometida con este enfoque para mejorar la salud respiratoria de nuestros conciudadanos y considera que política, ciencia y sociedad deben caminar de la mano en la misma dirección. La implicación de toda la ciudadanía durante el confinamiento para combatir la expansión de la COVID-19 nos demuestra que, si queremos, podemos hacerlo”.

Por su parte, la Dra. Isabel Urrutia, neumóloga y coordinadora del Área de Medio Ambiente de SEPAR, añade que “el vínculo entre la contaminación del aire y sus efectos en la salud humana es cada vez más claro. Como neumólogos, nos preocupa especialmente los efectos en la salud pulmonar de la población y, especialmente, en nuestros enfermos crónicos respiratorios, como los pacientes de EPOC, más aún en el escenario de pandemia actual, en el que se ha visto que

altos niveles de contaminación facilitan la expansión y la gravedad de la COVID-19. Nuevos hallazgos nos indican que los enfermos de EPOC que viven en una ciudad sufren los efectos de la contaminación atmosférica en sus pulmones más que los que residen en el campo. Por ello, debemos alentar a las autoridades sanitarias a tener en cuenta los hallazgos de la ciencia médica para ampliar las áreas libres de emisiones y disminuir este factor de riesgo para la salud pulmonar de los españoles”.

Las fortalezas del nuevo estudio publicado en Archivos de Bronconeumología son la estricta selección de los pacientes de EPOC reclutados, mientras que su limitación es, precisamente, la muestra empleada, de muy pocos pacientes, al tratarse de un primer estudio piloto. Por ello, los autores admiten que deberán realizarse nuevas investigaciones en muestras más amplias, pero señalan en sus conclusiones que estos primeros hallazgos pueden ser relevantes de cara a estudiar el impacto de la contaminación atmosférica exterior en pacientes especialmente vulnerables, como los enfermos de EPOC, y para adoptar medidas a largo plazo destinadas a prevenir los efectos nocivos de este factor de riesgo en estos pacientes que ya tienen una enfermedad pulmonar crónica.