Domingo, 11 Abril 2021

Los grandes cambios en el estilo de vida también suponen cambios a nivel genético

22/06/2008

En sólo tres meses se pueden cambiar cientos de genes simplemente cambiando lo que se come y cómo se vive, según un estudio

Washington, 23 junio 2008 (Reuters/EP)

Los cambios exhaustivos en el estilo de vida que incluyen una mejor alimentación y más ejercicio, pueden generar no sólo una mejora en términos físicos, sino además cambios drásticos a nivel genético, según han indicado investigadores estadounidenses.

Se trata, no obstante, de un estudio pequeño en el que los expertos evaluaron a 30 hombres con cáncer de próstata de bajo riesgo que se opusieron al tratamiento médico convencional, como la cirugía y la terapia de radiación u hormonal. Los pacientes se sometieron a tres meses de cambios drásticos en el estilo de vida: inicio de una dieta rica en frutas, vegetales, cereales integrales y productos de la soja, ejercicio moderado como caminatas diarias de media hora y una hora por día de métodos de control del estrés como meditación.

Tal como se esperaba, los pacientes perdieron peso, disminuyeron su presión arterial y registraron otras mejoras en la salud. Pero los investigadores hallaron variaciones más profundas cuando compararon las biopsias de próstata tomadas antes y después de las modificaciones del estilo de vida. Después de los tres meses, los hombres presentaban cambios en la actividad de unos 500 genes, incluidos 48 que se activaron y 453 que se desactivaron.

La actividad de los genes que previenen enfermedades aumentó mientras que la cantidad de genes que promueven las dolencias, incluidos el cáncer de próstata y el de mama, se redujo.

Los investigadores de este estudio, que ha sido publicado en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences', fueron dirigidos por el doctor Dean Ornish, jefe del Instituto de Investigación en Medicina Preventiva en Sausalito, California, y un conocido defensor de los cambios en el estilo de vida para mejorar la salud.

"Es un hallazgo alentador porque con mucha frecuencia las personas dicen 'si todo está en mis genes, ¿qué puedo hacer entonces?'. Bueno, pues resulta que sí se puede hacer mucho" ha señalado Ornish. Este especialista, que está afiliado a la University of California en San Francisco, añade que “en sólo tres meses se pueden cambiar cientos de genes simplemente cambiando lo que se come y cómo se vive”.