Sábado, 24 Agosto 2019

Los bebés tienen en la actualidad más posibilidades de padecer estrés que hace 15 años

03/10/2008

El estrés se produce tanto en la fase previa del nacimiento del bebé, como en el parto y en sus primeros meses de vida. "Todas las situaciones que afectan a la madre se transmiten al feto a nivel hormonal”, según expertos

Madrid, 6 de octubre 2008 (Europa Press)

Los bebés tienen, en la actualidad, más posibilidades de padecer estrés que hace 15 años, debido a los cambios del estilo de vida, según expertos, quienes advierten que la tasa de prevalencia en la población infantil oscila entre el 9 y el 21 por ciento.

El estrés que sufren los más pequeños puede llegar a afectar a su desarrollo emocional y social, y en concreto, puede provocar una disminución de la autoestima, del estado de ánimo y de la capacidad para empatizar, así como una alteración de su capacidad de memoria, según expertos participantes en las 'Primeras jornadas sobre el estrés del bebé', organizadas por Almirón y celebradas en Madrid, recientemente.

En este sentido, el profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, Francisco Miguel Tobal, destacó también otros efectos negativos físicos como la disminución del sistema inmune, el deterioro de las funciones reguladoras, hipersensibilidad, alteraciones del digestivo, del apetito y trastorno del sueño.

Respecto a las causas que lo provocan, Tobal señaló que el estrés se produce tanto en la fase previa del nacimiento del bebé, como en el parto y en sus primeros meses de vida. "Todas las situaciones que afectan a la madre se transmiten al feto a nivel hormonal", destacó.

Más frecuente en las niñas

La jefe de Psiquiatría Infantil del Hospital Gregorio Marañón, María Jesús Mardomingo, indicó, por su parte, que el estrés se manifiesta de manera más frecuente en las niñas mediante la ansiedad y la depresión, mientras que en los niños se observa de forma más habitual trastornos de comportamiento, como reacciones agresivas, hostilidad o dificultad en las relaciones.

Por otro lado, Tobal destacó factores que provocan tensión en los menores, como enfermedades (flatulencias o cólicos), falta de cuidados (pañales húmedos, inseguridad, miedo), factores ambientales (ruidos, soledad, aislamiento), alimentación y ambiente familiar.

Según explicó el profesor, el principal síntoma de esta sensación de estrés es el llanto, que describió como "mantenido y angustioso". A su vez, señaló que otras características son las dificultades para conciliar el sueño o la somnolencia a lo largo del día, el estado de alerta o un grado de activación elevado, la pérdida del apetito o la necesidad de alimentarse de manera más frecuente de lo normal, así como la irritación.

Además, destacó que la tendencia al aislamiento y que el bebé permanezca quieto son otros síntomas muy reveladores, ya que, según comentó, "los bebés se encuentran casi en continuo movimiento".

Cómo combatir el estrés en bebés

Tobal señaló que para evitar situaciones de estrés en los bebés es necesario "conseguir que el niño se sienta atendido, querido e integrado dentro de la familia y dentro de un ambiente tranquilo". "El afecto de los padres y la expresión de amor son directamente proporcionales a su nivel de relajación y a su capacidad de aprender", destacó.

Por ello, el experto propone estrategias como dar cosas al bebé que pueda escuchar o ver durante las primeras horas del día, mantenerle calmado con juegos, cambiarle de posición y, cuando tenga flatulencia, alzarlo y ayudarlo a expulsar los gases. Asimismo, añadió que es muy importante acompañar al niño para que no se sienta solo y hablarle.