Sábado, 21 Septiembre 2019

Vocalía de Atención Primaria Urbana

Las diferencias en plantillas y cargas de trabajo en AP propician que la atención no se realice en condiciones de igualdad entre las CCAA

El Dr. Vicente Matas, representante nacional de Atención Primaria Urbana, expuso al Pleno del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España (CGCOM) analizó la situación actual de la Atención Primaria en España y manifestó que “las diferencias en actividad, plantillas y cargas de trabajo en AP entre las CCAA propician que la atención sanitaria no se realice en condiciones de igualdad”

Madrid 06/09/2019 medicosypacientes.com
Dr. Matas.

Según datos de 2018, en España había 13.122 centros de Atención Primaria, 169 Áreas y 2.726 Zonas Básicas de Salud para atender a casi 46 millones de personas protegidas. Se contaba con 86.641 profesionales en las plantillas de Atención Primaria, de ellos 29.086 médicos de familia, 6.415 pediatras, 30.499 enfermeras y 20.641 personal no sanitario. En el último año se han incrementado 106 plazas de médicos de familia, se han perdido 14 plazas de médicos pediatras, mientras han crecido las plazas de enfermería en 837 y en personal no sanitario se han incrementado 255 plazas. El Dr. Matas apuntó que “hay que dejar muy claro que no siempre las plantillas están cubiertas o mejor dicho casi nunca”.

En 2015 se realizaron 351 millones de consultas atendidas en el centro (199.057.748 los médicos de familia, 31.545.020 los pediatras y 120.562.722 los enfermeros). Con unas cargas de trabajo diarias medias, calculadas con las plantillas al completo (muchos días no están al completo), que suponen para los médicos de familia 27,71 consultas al día, para pediatría 19,91 consultas diarias y 16,00 para los enfermeros. La gran mayoría de la actividad se realiza en el centro, pero es muy importante también la que se hace en el domicilio del paciente, en concreto 3.187.336 visitas en el caso de los médicos y 9.745.611 en el caso de Enfermería.

Hay que añadir 22.456.975 de urgencias atendidas por los médicos y 9.779.817 de urgencias por Enfermería. En ambos casos en muchos centros, sobre todo urbanos, existen equipos específicos o personal de apoyo que colaboran en estas labores. El Dr. Matas detalló que la inversión realizada en Sanidad Pública ha retrocedido desde el 6,5% en 2009 hasta el 5,9% del PIB en 2017 y hay un compromiso de llegar al 5,3%, y “estos grandes recortes con la crisis, han afectado especialmente en Atención Primaria”.

Entre 2009 y 2014 (año de menor inversión en AP), mientras que en la inversión sanitaria pública total se ha recortado el 12,24% (8.636 millones de euros) pasando de 70.579 millones en 2009 a 61.943 millones en 2014, en Atención Primaria el recorte ha sido muy superior, en concreto el 16,17% pasando de 10.775 millones en 2009 a 9.033 millones en 2014. (1.742 millones de euros). Todos los años Atención Primaria ha perdido financiación, mientras que otros sectores, en algunos años han recuperado.

El Dr. Matas explicó que “la inversión en Atención Primaria supone solo el 14,2% de la inversión total en el SNS en 2017”.

La participación de Atención Primaria en la inversión sanitaria pública no ha parado de bajar y se encuentra “en unos niveles difícilmente soportables”. El Dr. Matas comentó que “Atención Primaria pierde porcentaje en la inversión sanitaria año tras año y desde hace muchos años está por debajo del gasto en farmacia (recetas), que en 2015 y 2016 está incrementándose. En resumen, se ha pasado de un 20,2% en 1982, a 16,6% en 1992, un 15,5% en 2002, un 14,8% en 2012 y finalmente el 14,2% del año 2017”.

Apuntó que “los gestores deben tomar buena nota, pues si desde Primaria no se puede seguir resolviendo el 85-90% de la demanda que le llega, todo el SNS puede colapsar.  Las consecuencias las están sufriendo los pacientes y lo propios profesionales. Cargas de trabajo desmesuradas, acúmulos casi diarios por falta de sustituciones, consultas masificadas y demoras excesivas”.

El informe del Dr. Matas puso de manifiesto que hay grandes diferencias en inversión sanitaria pública entre CCAA que no se justifican completamente por factores como edad o dispersión. También hay grandes diferencias en actividad, plantillas y cargas de trabajo entre CCAA.  Considerando las plantillas al completo y 247 días de consulta, en Murcia los médicos de familia atienden de media más de 32 consultas diarias, mientras que en Cataluña la media es de más de 21 consultas/día. En el caso de Pediatría en Andalucía la media es de 23,91 consultas/día y en Asturias de 17,13 consultas/día.  Para enfermería la media de consultas/día va desde 24,21 en País Vasco a 10,09 en Canarias.

En Castilla y León hay muchos más centros que médicos de familia, la relación es 0,59 médicos de familia por centro. En INGESA la relación es de 10. Igualmente, la proporción de médicos de familia y personal no sanitario es mayor en Castilla y León, hay 2,99 médicos de familia por cada profesional no sanitario, en Canarias sin embargo la proporción es de 0,79.

Igualmente existen grandes diferencias en infraestructura, habitantes asignados por médico de familia y edad entre las CCAA. En cuanto a centros en Castilla y León el 93,69% son consultorios locales, mientras que INGESA todos son Centros de Salud. El mayor porcentaje de mayores de 65 años lo encontramos en Asturias (25,49%) y el menor porcentaje en Ceuta y Melilla (10,51%). 

INGESA es donde hay mayor porcentaje de cupos superiores a 1.500 personas por médico de familia (el 90%), mientras que en Castilla y León el porcentaje es del 12,11%. La media de cupo más alta la encontramos en INGESA con 1.724 personas/médico familia y la menor de nuevo en Castilla y León con una media de 918 personas asignadas.

Entre las 169 Áreas hay muchas diferencias en actividad, plantillas y cargas de trabajo. Destaca la baja frecuentación que presenta enfermería (2,83) con relación a medicina (5,08) sobre todo en los grupos de edad menores de 65 años. En las urgencias la frecuentación es de 0,59 para Medicina y 0,26 para Enfermería. 

Entre las CCAA existen grandes diferencias en inversión sanitaria pública, en plantillas, cargas de trabajo, cupos asignados… que no parece que se justifique por las diferencias en la edad o dispersión de la población. 

El Dr. Matas destacó que “son necesarios unos presupuestos sanitarios públicos finalistas, suficientes y equitativos ajustados por criterios objetivos (edad, dispersión…) que garanticen plantillas suficientes con cargas de trabajo asumibles y sin demoras para los pacientes. En definitiva, necesitamos que la atención sanitaria que reciben los ciudadanos se realice en condiciones de igualdad efectiva en todas las comunidades autónomas”.