Jueves, 28 Enero 2021

Curso formación

La Fundación del Colegio de Médicos de Segovia reúne a expertos para analizar la rehabilitación en la salud mental

La Fundación del Colegio de Médicos de Segovia ha puesto en marcha un curso sobre la Rehabilitación en la Salud Mental en Segovia, en los que reunió a muchos expertos para visibilizar las enfermedades mentales e informar sobre las características de la rehabilitación 

Segovia 24/11/2020 medicosypacientes.com/Segovia
Mucho ha cambiado en las últimas décadas el concepto, el conocimiento y el tratamiento de las enfermedades mentales. Años atrás, no era extraño que estos pacientes pasaran a ser recluidos en instituciones como los llamados manicomios, donde quedaban prácticamente aislados, sin trabajar la autonomía y condenados a la pérdida de un horizonte rehabilitador. 
 
En la actualidad el mayor conocimiento de la enfermedad y la gran cualificación de los profesionales han generado nuevas estrategias con el paso de los años. Una realidad, la presente, que se muestra hoy muy alejada de esas imágenes grisáceas, sin esperanza e irreversibles de un pasado no tan lejano. Sin embargo, todavía quedan muchos prejuicios por eludir, sobre todo en el imaginario colectivo, donde la enfermedad mental sigue teniendo un rastro de tabú. Cambiar ese concepto prohibido, mejorar su visibilidad social e informar sobre las características de este servicio eran algunos de los objetivos que se marcó el curso sobre la Rehabilitación en la Salud Mental en Segovia, que ha puesto en marcha la Fundación Científica del Colegio Oficial de Médicos de Segovia. 
 
100 Altas
Las cifras hablan por sí solas y en los últimos seis años más de 100 pacientes han recibido el alta de un centro como el de la Unidad de Rehabilitación Psiquiátrica La Fuencisla, el antiguo Quitapesares, ubicado en la Carretera de La Granja. Centro con tres pabellones que funciona gracias a un convenio entre la Gerencia Regional de Salud y la Diputación, con un nutrido grupo de unos 25 profesionales entre los que se hallan médicos, psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, enfermeros, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales. Todos conforman un equipo trabaja de forma multidisciplinar buscando el más óptimo resultado común. 
 
El curso se ordenó en dos sesiones, los días 11 y 18 de noviembre, en las que se habló del pasado, presente y futuro de esta unidad, reuniendo los testimonios de profesionales como Inés Nicolás, Lara López, Baltasara Vidal, Esther de Andrés o Estela Santamaría, bajo la dirección, en ambas jornadas, del psiquiatra Bernardo Casanova, coordinador de la URP La Fuencisla. Todos los ponentes hicieron hincapié en las bondades de poder contar en Segovia con un grupo de grandes profesionales que ofrecen una visión en todas las direcciones del tratamiento de estos pacientes crónicos de larga evolución, a quienes la sociedad encuentra dificultades para buscar soluciones sanitarias adecuadas. 
 
El tabú y el desconocimiento afectan de la misma forma a todo lo que colinda con cualquier patología psiquiátrica. Se estima que un 25% de la población padecerá en algún momento de su vida algún trastorno mental, si bien la mayoría se verá afectada con carácter leve. Por todo ello, la función rehabilitadora es una necesidad que corroboran los datos y las estadísticas. Podría inferirse que la utilización de este recurso admitiría un incremento en el número de ingresos, a tenor de las cifras que presenta en la actualidad, ya que aparece como un recurso algo infrautilizado si analizamos el número de pacientes que recibe. 
 
La evolución también ha afectado a los tratamientos que reciben los pacientes, que tienen varias vertientes. Por un lado el farmacológico, que sigue siendo muy importante, pero también aparecen otras propuestas como el tratamiento psico-terapéutico, la terapia ocupacional y el trabajo social. Una mirada integral ya que el objetivo es devolver al paciente a la comunidad y su entorno. No siempre se consigue, pues estos pacientes suelen presentar cuadros agudos o severos, por lo que no es infrecuente que se produzcan casos de pacientes que puedan alternar la vida cotidiana con intervenciones más intensivas puntuales en forma de ingresos.