Miércoles, 26 Septiembre 2018

Informe conjunto OCDE, OMS y Banco Mundial

La falta de calidad en los servicios sanitarios afecta negativamente a la salud y dispara sus costes

La merma de calidad en los servicios sanitarios puede acarrear consecuencias irreversibles para la salud además de disparar los costes derivados de la atención médica, según se desprende de un informe elaborado conjuntamente, por primera vez, entre  la OMS, la OCDE y el Banco Mundial en el que hacen un llamada a la mejora de dicha calidad en el sector y advierten de que "la cobertura universal de la salud sin calidad es un trabajo a medio hacer"

Madrid 05/07/2018 medicosypacientes.com
En la actualidad, en todos los países prevalece el diagnóstico inexacto, los errores de medicación, el tratamiento inapropiado o innecesario, junto a las instalaciones o prácticas clínicas inadecuadas o inseguras o los proveedores que carecen de capacitación y experiencia adecuadas.
 
Una situación que, según se desprende de este documento empeora en los países de bajos y medianos ingresos, donde el 10 por ciento de los pacientes hospitalizados pueden adquirir una infección durante su estancia, en comparación con el siete por ciento en los países de altos ingresos. "Todo esto a pesar de que las infecciones adquiridas en el hospital se evitan fácilmente mediante una mejor higiene, mejores prácticas de control de infecciones y el uso apropiado de antimicrobianos. Al mismo tiempo, uno de cada diez pacientes sufre daños durante el tratamiento médico en países de altos ingresos", según las organizaciones implicadas en este trabajo.
 
El informe pone también de manifiesto que la enfermedad asociada con la mala calidad de la atención de la salud impone un gasto adicional en las familias y los sistemas de salud. En este sentido, ha mostrado que alrededor del 15 por ciento de los gastos hospitalarios en los países de altos ingresos se debe a errores en la atención o pacientes infectados en los hospitales.
 
Aunque las organizaciones autoras del trabajo reconocen que se ha producido algún progreso en la mejora de la calidad como, por ejemplo, en las tasas de supervivencia para el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, estiman que los costos económicos y sociales más amplios de la atención de mala calidad, incluida la discapacidad a largo plazo, el deterioro y la pérdida de productividad, ascienden a billones de euros cada año.
 
"En la OMS nos comprometemos a garantizar que las personas en cualquier lugar puedan obtener servicios de salud cuando y donde los necesiten. Estamos igualmente comprometidos a garantizar que esos servicios sean de buena calidad. Honestamente, no puede haber cobertura de salud universal sin atención de calidad", indicó el director general del organismo de Naciones Unidas, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
 
El informe exige medidas urgentes por parte de los gobiernos, los médicos, los pacientes, la sociedad civil y el sector privado para ayudar a ampliar rápidamente los servicios de salud de calidad para la cobertura universal de salud. "Sin servicios de salud de calidad, la cobertura universal de salud seguirá siendo una promesa vacía. Los beneficios económicos y sociales son claros y necesitamos ver un enfoque mucho más fuerte en invertir y mejorar la calidad para crear confianza en los servicios de salud y brindar a todos acceso a servicios de salud de alta calidad y centrados en las personas", señaló el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría.
 
En este sentido, el presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim, recordó que la buena salud es la base del capital humano de un país, y que "ningún país" puede permitirse una atención médica de baja calidad o insegura. "La atención de baja calidad tiene un impacto desproporcionado en los pobres, lo cual no solo es moralmente reprensible, sino que es económicamente insostenible para las familias y para países enteros", añadió.
 
La construcción de servicios de salud de calidad requiere una cultura de transparencia, compromiso y apertura sobre los resultados, que debe promoverse en todas las sociedades, según se indica. Al respecto, las organizaciones aconsejan a los países impulsar políticas y estrategias nacionales sólidas de calidad de la atención de la salud, enfocarse en la asistencia competente y en la experiencia del usuario para garantizar la confianza en el sistema, además de formar a los ciudadanos para que participen en la toma de decisiones que afecten a su salud, entre otras estrategias.
 
Se adjunta informe íntegro en PDF.