Viernes, 24 Mayo 2019

Con la edad se confunden los síntomas

La colaboración entre oncólogos y geriatras, fundamental para el abordaje integral de los ancianos con cáncer

La colaboración entre oncólogos y geriatras para que el abordaje del enfermo sea integral y no se trate exclusivamente la enfermedad es un aspecto fundamental a la hora de hacer frente a esta patología en pacientes ancianos, según advierten especialistas de la Sociedad Española de de Medicina Geriátrica (SEMEG)

25/02/2013 medicosypacientes.com

Madrid, 26 de febrero de 2013 (medicosypacientes.com)

Tratar a un anciano supone tener en cuenta una serie de factores que el oncólogo no suele considerar. Para evitar esto, es esencial la colaboración entre oncólogos y geriatras, para que el abordaje del enfermo sea integral y no se trate exclusivamente la enfermedad.

"Debemos fomentar la colaboración entre ambos, ya que los geriatras tenemos mucha experiencia en la selección de pacientes por sus condiciones físicas y fragilidad y además debemos ser nosotros quienes detectemos el tumor y quienes tengamos un conocimiento adecuado de qué pacientes podemos tratar", comenta el expresidente de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG), Jesús María López Arrieta.

En una sociedad cada vez más anciana, la formación de todos los especialistas en el trato de ancianos resulta fundamental. "Resulta imprescindible que el oncólogo conozca el deterioro funcional y cognitivo, así como los problemas nutricionales del enfermo, porque son factores que influyen mucho en la toma de decisiones y en la mejoría de la respuesta y la tolerancia de determinadas terapias", apostilla.

"El diagnóstico precoz de cáncer en edad avanzada se entorpece por numerosas razones. Las enfermedades concomitantes que se desarrollan a estas edades y sus síntomas variados pueden enmascarar manifestaciones tempranas de enfermedad neoplásica", afirma.

La edad contribuye a que se confundan síntomas

Más de la mitad de las personas con cáncer tiene más de 70 años, lo que favorece que se confundan algunos síntomas asociados a la patología con otras enfermedades o con los factores propios del envejecimiento. Por tanto, en ocasiones estos pacientes no son diagnosticados ni tratados.

"El diagnóstico precoz de cáncer en edad avanzada se entorpece por numerosas razones. Las enfermedades concomitantes que se desarrollan a estas edades y sus síntomas variados pueden enmascarar manifestaciones tempranas de enfermedad neoplásica", comenta el experto.

Y es que, sumar años puede suponer que disminuyan, de manera progresiva, la vitalidad de la persona, su visión y audición, el nivel cognitivo y funcional, la función renal y hepática. Además, con frecuencia se desarrollan problemas circulatorios, respiratorios o degenerativos.

En este sentido, el experto subraya la importancia de que, para que se adecue la terapia del cáncer, se consideren las patologías crónicas, "tal habituales" a partir de los 60 años, como la hipertensión, las cardiopatías, las enfermedades reumáticas y gastrointestinales, la anemia, los cánceres previos, la EPOC o la diabetes.

De hecho, desde SEMEG reconocen que el tratamiento oncológico en los ancianos es "especial" dado que los estudios con medicamentos no se realizan en pacientes de estas edades y al diagnóstico se suman otras enfermedades crónicas, con sus respectivos tratamientos.

"La oncología está muy ligada al envejecimiento. Como los ancianos no entran en ensayos clínicos se sabe poco sobre cómo abordar la patología. No se cuenta con argumentos científicos para evaluar pruebas o incluir a los pacientes en programas de detección precoz. Algo injusto, ya que muchos de nuestros mayores con 79 y 83 años están psíquica y cognitivamente bien, con ganas de seguir viviendo y con planes", explica el experto.

No obstante, matiza que actualmente, gracias a los nuevos fármacos menos agresivos, la tasa de supervivencia de los pacientes ancianos con cáncer ha aumentado. "Los últimos estudios han demostrado de forma clara que las personas mayores pueden tolerar la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia agresiva siempre que estén en buena forma. Prima la edad biológica, en lugar de la cronológica", concluye.