Domingo, 7 Marzo 2021

La clave de la felicidad es vivir el presente

31/07/2008

El experto, profesor de Filosofía y Letras, afirmó que "el hombre tiende a buscar una felicidad absoluta que es inalcanzable por ser imperfecto y por eso pierde de vista en esa búsqueda utópica que la clave para ser feliz radica en advertir los momentos de felicidad y de bienestar de cada día".

Madrid, 1 de agosto 2008

José Benigno Freire, director del curso de verano de la Universidad de Navarra 'La felicidad inadvertida. ¿Cómo disfrutar los días normales?', afirmó que "hay que saber advertir los momentos de felicidad y de bienestar de cada día para ser felices".

El experto, profesor de Filosofía y Letras, afirmó que "el hombre tiende a buscar una felicidad absoluta que es inalcanzable por ser imperfecto y por eso pierde de vista en esa búsqueda utópica que la clave para ser feliz radica en advertir los momentos de felicidad y de bienestar de cada día".

Organizado por el Instituto de Ciencias de la Familia del centro académico, este curso profundiza en "las actitudes personales necesarias para advertir esa felicidad", recordó su director a los asistentes al curso.

En opinión del profesor de Filosofía y Letras, factores como el estrés facilitan que el cansancio se cronifique y resulte más complicado caer en esta dimensión de cómo ser feliz, que no debe ser confundida con estados de ánimo buenos o malos. "La felicidad es modificable en grados, pero en ningún caso con la variabilidad propia de los sentimientos", matizó el experto.

José Benigno Freire desveló además dos "claves" para saber si uno se encuentra en este camino de la felicidad. Se trata de la serenidad y el buen humor. "Enfocar las situaciones con sosiego y talante emprendedor -con una palabra amable, un chiste en el momento oportuno- permite que el 'agua' del estanque refleje como un espejo esa felicidad, frente al mar tormentoso que impide ver debajo de la superficie y que ésta aflore", ilustró el ponente.

El también profesor del Máster en Matrimonio y Familia recordó a los padres que, para enseñar a ser felices a sus hijos, primero ellos tienen que entender que "la felicidad no se alcanza sólo consiguiendo el bienestar de sus descendientes".