Sábado, 21 Septiembre 2019

Jornada sobre cribado de cáncer de colon

Expertos difunden claves para mejorar la participación de la población en los cribados de cáncer de colon

Pruebas de laboratorio más eficaces y una mayor inversión pública son algunas de las claves para mejorar la participación de la población en los cribados de cáncer de colon, según se puso de manifiesto durante la jornada "Cribado de cáncer de colon: situación en España. ¿Cómo mejorar los resultados?", en la que se abordó este tipo de cuestiones desde el punto de vista del laboratorio y los pacientes, de la mano de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEQCML)
 
Madrid 28/03/2019 medicosypacientes.com
La baja participación y el rechazo a realizar el test de sangre oculta en heces sigue siendo un problema en España, lo que afecta a la detección temprana del cáncer del colon. Las principales excusas tienen que ver con la incomodidad de hacer algo que se sale de la rutina y con el miedo de afrontar lo que significa un test de sangre oculta en heces positivo. Este asunto y la forma de resolverlo ha sido abordado desde el punto de vista del paciente en el marco de la Jornada de la Alianza para la Prevención del Cáncer de Colon, que se ha celebrado en Madrid el día 27 de marzo, bajo el título de ‘Cribado de cáncer de colon: situación en España. ¿Cómo mejorar los resultados?’.
 
Durante esta jornada, en la que la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEQCML) participa como integrante de la Alianza para la Prevención del Cáncer de Colon, se ha celebrado una mesa centrada en la mencionada problemática, titulada ‘Perspectiva del paciente para participar en el cribado: Barreras para realizarse las pruebas’. Durante esta mesa, el Dr. Josep Maria Augé, especialista en Bioquímica Clínica, consultor del Servicio de Bioquímica y Genética Molecular del Centro de Diagnóstico Biomédico del Hospital Clínic de Barcelona y representante de la SEQCML, ha reconocido que existe un número importante de personas que rehúyen participar en las actividades preventivas relacionadas con la detección precoz. “En el caso concreto de la prevención del cáncer de colon y recto, la participación es variable, pero en determinados colectivos podemos llegar a encontrar cifras bastante bajas, y con frecuencia por debajo del 50%”, ha explicado. La mayor inversión por parte de las instituciones públicas y el perfeccionamiento de las técnicas analíticas aparecen como factores para mejorar esos datos, añade.
 
Según ha explicado el especialista, existen numerosos motivos –que van desde el miedo a causas sociales y culturales– que disuaden a muchas personas de hacerse las pruebas. “La situación ha mejorado bastante en los últimos años, pero todavía existen ciertas barreras y es necesario entender que los beneficios globales de un programa de detección precoz se obtendrán a largo plazo”, ha señalado el Dr. Augé, quien ha puesto de relieve que es necesario concienciar tanto a las administraciones como a los potenciales participantes de la importancia que representa para la salud tanto a nivel individual como social. “A pesar de los esfuerzos de los gestores y de todo el personal vinculado con los programas de detección precoz, todavía es necesario acercarse más a la población, además de convencer a la administración de la necesidad de invertir de forma adecuada en los programas de detección precoz”, ha añadido.
En opinión del representante de la SEQCML, para acercarse a la población en una sociedad tan heterogénea y culturalmente rica, “es necesario empatizar con todos los grupos que la forman, y dirigirse sobre todo a los más desfavorecidos, compuestos principalmente por aquellas personas que tienen dificultades en acceder a la información”. Además, otra forma de favorecer la participación es generalizar los “métodos cómodos, accesibles y de fácil utilización”, algo en lo que “el laboratorio tiene bastante que aportar”, en palabras del doctor.
 
Durante la mesa también se ha hablado de los retos que afrontan este tipo de pruebas, entre las que se citó la mejora de la sensibilidad diagnóstica para las lesiones preneoplásicas. Algo que haría estos cribados más atractivos desde el punto de vista del paciente –al anticiparse a la enfermedad– y también para las administraciones. “Disponer de una prueba de este tipo a un coste adecuado hará que los gestores sanitarios confíen todavía más en los programas de detección precoz y que se logre una mayor eficiencia. Todavía estamos un poco lejos, pero probablemente los avances que se están realizando en el campo de los microRNAs y del microbioma aportarán en un futuro cercano una nueva visión en la detección precoz del cáncer colorrectal”, ha anticipado el Dr. Augé.
 
Colectivos más beneficiados por los cribados 
 
La utilización prácticamente generalizada de la prueba de detección de hemoglobina en las heces, en su variante inmunoquímica, representó en su día una revolución, ya que ha permitido llegar a mucha más población, dando la respuesta esperada de forma rápida y precisa. Un solo analizador permite disponer de aproximadamente 1.000 resultados diarios. Esto, añadido a su sencillez, hace que sea la prueba recomendada por la mayoría de sociedades científicas para seleccionar al grupo de participantes a los que practicar una colonoscopia, que con frecuencia resultará ser tanto diagnóstica como terapéutica.
 
La población más beneficiada por un programa de cribado es aquella que se denomina “de riesgo medio”, que comprende aquel grupo de personas que, sobre todo por el envejecimiento asociado a posibles hábitos poco saludables, presentan un riesgo superior a la población más joven de desarrollar un cáncer de colon esporádico (no asociado a síndromes hereditarios). Generalmente se considera que esta población está constituida por hombres y mujeres con edades comprendidas entre aproximadamente 45 y 70 años de edad. La población con sospecha diagnóstica, es decir los pacientes sintomáticos deberían ser explorados por otras vías.