Viernes, 4 Diciembre 2020

Expertos abogan por una adaptación de la profesión liberal y de sus órganos de control a las exigencias imperantes en Europa

09/07/2008

La Organización Médica Colegial estuvo presente en el encuentro que sobre estos aspectos y que, bajo el título “La Europa de las profesiones”, se celebró entre los pasados 2 y 4 de julio, en el marco de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), de Santander, organizado por Unión Profesional (UP)

Madrid, 8 de julio 2008 (Redacción)

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Momento de la celebración de la mesa redonda
“Hacia una definición de profesión liberal. La
deontología y la calidad como elementos esenciales”.

Actualmente, se estima la existencia de 20 millones de profesionales liberales en el conjunto de la Unión Europea, de los cuales millón y medio son colegiados españoles. La regulación del sector de los servicios profesionales o la adaptación a la realidad de los diferentes países miembros de las directivas emanadas de Europa, cada vez más determinantes del ejercicio profesional y del sistema de autocontrol profesional hace necesario un análisis del sector que, desde el rigor, apunte hacia una concepción de la profesión liberal que conecte e integre sus múltiples manifestaciones en una Europa cada vez más compleja.

La Organización Médica Colegial estuvo presente en el encuentro que sobre estos aspectos y bajo el título “La Europa de las profesiones”, se celebró entre los pasados 2 y 4 de julio, en el marco de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), de Santander, organizado por Unión Profesional (UP).

El encuentro tuvo por objeto analizar los elementos vertebradores de las profesiones liberales en su conjunto; debatirlos, actualizar sus requisitos y concretar los factores que concurren en esta categoría social. Se pretendió analizar el ejercicio de las profesiones liberales, el autogobierno corporativo, el control deontológico, el ejercicio de la potestad disciplinaria y la contribución a la economía, el empleo y al I+D+i, entre otros aspectos. Todo ello imbricado al objetivo de hacer frente a la doble misión que los órganos de control de las profesiones liberales tienen asignados: el autocontrol de la profesión.

El representante de la OMC, en este caso el secretario general, el doctor Juan José Rodríguez Sendín, participó en una de las mesas redondas, celebrada el pasado dos de julio, "Hacia una definición de profesión liberal. La deontología y la calidad como elementos esenciales", en la que habló sobre la definición de profesión liberal, el papel de los Colegios profesionales y sus competencias y los riesgos a los que actualmente están sometidos éstos.

De entrada, el doctor Juan José Rodríguez Sendín, planteó si en realidad alguna vez se ha dispuesto de una definición de profesión liberal de validez generalizada.

Precisamente, a la hora de perfilar esta definición habría que tener en cuenta algunas características que rodean a la misma como el predominio de lo intelectual, el conocimiento y la técnica, su reconocimiento por el Estado, la defensa de los intereses de sus clientes, la atención a las necesidades básicas de los ciudadanos, y el manejo de normas de autorregulación y códigos de conductas.

Respecto a los rasgos del profesional liberal actual, Rodríguez Sendín destacó la formación superior, la dedicación, la autonomía, el nivel de competencia, la fiabilidad, y el poder y la autoridad ante el resto de la ciudadanía, todo enfocado hacia la mejora constante del ejercicio profesional y garante del mismo ante el ciudadano.

La meta del profesional liberal, como subrayó Rodríguez Sendín, que se centró en el perfil del médico, es, sobre todo ,“saberse depositario y no propietario del bien público”, “porque teniendo esto presente, es poco probable caer en la corrupción”.

El representante de la OMC también repasó las principales competencias actuales que tienen que tener asumidas los colegios profesionales, entre las que caben destacar la ordenación y la regulación autónoma y democrática de la profesión; la certificación de la ética profesional; la formación y actualización continua; la acreditación de centros, actividades y profesionales en materia de formación y evaluación profesional; así como la participación en los órganos consultivos que intervengan en el desarrollo, planificación y ordenación de las profesiones sanitarias; y la mejora del diálogo social con los ciudadanos y otros agentes sociales.

Riesgos

Rodríguez Sendín se detuvo, por otra parte, en profundizar sobre ciertos riesgos que pueden acechar a las entidades colegiales, subrayando que alguno de ellos puede sobrevenir de las discordancias entre las obligaciones profesionales y las condiciones que decide y establece el Gobierno a través de sus Administraciones.

Aun así, existen, en estos momentos, a su juicio, tres grandes grupos de riesgos. Uno de ellos basado en el cuestionamiento político de la existencia de los colegios. Otro de ellos sería el mercado en sí; y un tercero, el imperativo tecnológico de replantear instrumentos básicos. En definitiva, esta coincidencia, como resaltó, deriva en "un gran riesgo para la supervivencia de los colegios."