Miércoles, 11 Diciembre 2019

España ha duplicado el número de donantes de médula ósea en la última década

22/10/2008
Cada año se realizan aproximadamente 2.000 trasplantes de médula ósea (células madre hemopoyéticas) en nuestro país. En 400 casos las células procedieron de donante familiar y en 300 de donante no emparentado, de estos en 120 se utilizó como fuente celular, la sangre de cordón umbilical. Entre el 50 y el 60% de los pacientes encuentra un donante no emparentado compatible, un porcentaje que disminuye en el caso de las etnias minoritarias que viven en nuestro país

Madrid, 22 octubre 2008 (Redacción)

España ha pasado de contar con 33.000 donantes voluntarios adultos de médula ósea en el año 2000 a 65.500 en 2007, es decir, un 100% más de voluntarios en menos de una década. A pesar de estos datos, la Asociación Española de Hematología y Hemoterapia (AEHH) recuerda que nuestro país todavía tiene una de las tasas más bajas en Europa en lo que a donación de médula ósea se refiere y anima a la sociedad a engrosar esas cifras.

“En general la probabilidad actual de encontrar un donante voluntario, de médula ósea, para un paciente es de entre el 50 y 60%”, explica el doctor Evarist Feliú, presidente de la AEHH. “Sin embargo, la situación es más complicada para aquellos individuos que pertenecen a etnias minoritarias en nuestro medio”. La búsqueda de donantes de médula ósea se realiza a nivel mundial, a través de los registros internacionales “que hoy en día cuentan con más de 12 millones de donantes voluntarios”, añade el doctor José Luis Díez Martín, jefe del Servicio de Hematología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid. Aunque normalmente se busca al donante entre un hermano o familiar directo, el 70% de los pacientes que requiere un trasplante no disponen de un familiar compatible, sobretodo si tenemos en cuenta, como indica este especialista, que las familias son cada vez más reducidas.

Según explica el doctor Díez, el uso de la sangre de cordón umbilical, que se caracteriza por poseer una gran abundancia de células progenitoras, ha supuesto un gran adelanto ya que “el repertorio de donantes se amplía enormemente, lo que nos permite casi asegurar que el paciente va a disponer de una fuente de células madre generadoras de sangre, también conocidas como progenitores hemopoyéticos”. Por su parte, el doctor Feliú coincide en afirmar que “los bancos de células madre de cordón umbilical contribuyen a paliar la ausencia de donantes”.

Así, el doctor Díez destaca la ventaja que supone la sangre de cordón umbilical frente a la de donante voluntario no emparentado por la facilidad de acceso a la misma. “Mientras que podemos disponer en 2 ó 3 semanas de la sangre de cordón umbilical para hacer el trasplante, encontrar el donante compatible con el paciente tarda de 50 a 60 días, que en algunas ocasiones es demasiado”. Este tiempo, que puede parecer aún muy largo, resulta corto comparado con los 6 meses que se tardaba hace tan sólo 10 años.

La elección de una fuente u otra de células progenitoras esta mediatizada por la edad del paciente, tipo y evolución de la enfermedad y la urgencia del trasplante. Según apunta este especialista, “tras el trasplante de donante familiar, la utilización de donante no emparentado compatible, HLA idéntico, tiene en general menos efectos secundarios y mayor posibilidad de éxito que el trasplante de sangre de cordón umbilical”.

Hoy en día, las indicaciones más frecuentes del trasplante de progenitores hemopoyéticos son las enfermedades hematológicas. Dentro de estas, los trastornos linfoproliferativos (linfomas y mielomas) son los más frecuentemente tratados -que en 2007 supusieron un total de 1270 trasplantes- y las leucemias -que supusieron cerca de 600 trasplantes-. “A medida que se avanza en el conocimiento de la evolución de estas enfermedades y se confirman marcadores de mal pronóstico es más fácil predecir aquellos pacientes que más probablemente se beneficiarán de una terapia intensiva como el trasplante”, explica el doctor Feliú.

Un trasplante sin cirugía

Según señala el doctor Díez, el desconocimiento es una de las principales barreras para lograr donantes voluntarios de células de médula ósea. “Mucha gente todavía piensa que el trasplante de médula ósea requiere una intervención quirúrgica y la realidad –explica- es que hoy en día todo el proceso es relativamente sencillo, similar al de una donación de sangre”.

Así, el doctor Feliú indica que “optimizar los registros de donantes a fin de reducir el tiempo de las búsquedas, intentar que los bancos de sangre de cordón umbilical dispongan de unidades de mejor calidad y pertenecientes a etnias minoritarias o mejorar los resultados de los trasplantes de donante alternativo (familiar no idéntico o no emparentados incluyendo los de sangre de cordón)” son algunos de los retos a los que se enfrentan los hematólogos.

Por todo ello, estos especialistas animan a la sociedad a participar de forma voluntaria en la donación tanto de médula ósea como de la sangre de cordón umbilical en los bancos públicos.

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