Miércoles, 26 Junio 2019

III Congreso Cooperación Internacional OMC

"En muchos países la farmacia es solo una estantería"

Guillermo López Rozada, director técnico del área de logística Humanitaria de Farmacéuticos Mundi, organización encargada de facilitar el suministro de medicamentos a ONG, intervendrá en el III Congreso de Cooperación Internacional de la OMC para hablar sobre el Acceso a los Medicamentos esenciales. "En muchos países la farmacia es solo una estantería. Es todo lo que hay para curar a un niño que tiene una enfermedad grave", asegura en esta entrevista

Madrid 08/02/2019 medicosypacientes.com/ S.Guardón
Guillermo López Rozada, Farmacéuticos Mundi
Precisamente, el lema de este III Congreso de Cooperación Internacional que se celebrará durante los días 21 y 22 de febrero en Santiago de Compostela es "El acceso a los medicamentos esenciales, un derecho de humanidad". Algo en lo que coincide López Rozada, porque, a su juicio, todas las personas como ciudadanos tienen ese derecho "como el acceso al agua o la luz" y necesita "una mayor implicación de los países e intervención de los Gobiernos".
 
"Para nosotros es muy sencillo ir a una farmacia y comprar cualquier medicamento si estamos malos. En muchos países la farmacia es solo una estantería. Es todo lo que hay para curar a un niño que tiene una enfermedad grave, y que sin un antibiótico no puede salvar su vida. Es muy difícil medir el impacto en vidas por la falta de medicamentos", asegura en esta entrevista.
 
Según explica, López Rozada, el acceso a los medicamentos es un "tema multifactorial" del que dependen cuestiones económicas y políticas. "Muchas veces la falta de acceso se produce no solo por aspectos económicos o de desarrollo, sino por cuestiones políticas o geopolíticas como en el caso de Venezuela", señala.
 
-¿Cuál es, a su juicio, la realidad del acceso a los medicamentos esenciales? ¿Cuáles son los que se consideran esenciales?
 
Se observa una realidad donde mucha población no tiene acceso a los medicamentos básicos en países como la zona de África subsahariana donde hay un gran abanico de desabastecimientos. Muchas veces la falta de acceso se produce no solo por aspectos económicos o de desarrollo, sino por cuestiones políticas o geopolíticas como en el caso de Venezuela o el bloqueo de Irán, por diferencias con EEUU. 
 
Hay que incidir en la falta de acceso a medicamentos esenciales. El concepto "medicamentos esenciales" lo desarrolló la Organización Mundial de la Salud (OMS) y son aquellos grupos de medicamentos que sin ser un número muy excesivo pueden garantizar la cobertura terapéutica de una población en un rango muy elevado. Este número varía y va en aumento cada año. Ahora hay más de 400 medicamentos en esta lista que cubren un gran abanico de enfermedades. Hay tanto medicamentos genéricos como fármacos bajo patente. Actualmente se han añadido hasta tratamientos para el cáncer.
 
-¿Por qué poblaciones no están accediendo a ellos?
 
En muchos contextos dependen de razones económicas, ya que la producción de medicamentos está ligada al desarrollo económico y a la infraestructura sanitaria. Es por ello que, algunos países tienen que recurrir a fuentes externas. Es aquí donde entran los aspectos políticos y geopolíticos. Los casos más representativos son Venezuela, Afganistán e Irán. Es muy difícil que un solo país cubra todo el abanico terapéutico, es por ello que se recurre al comercio y a las relaciones internacionales. Si tus relaciones no son buenas, hay problemas de abastecimientos.
 
-¿Qué diferencias existen en el suministro de medicamentos en las crisis crónicas con respecto a las emergencias humanitarias?
 
No varía en la forma pero si en los tempos. En el caso de las emergencias la forma de actuación es mucho más rápida que en un suministro crónico como en los campos de refugiados saharauis, ya que primero tienes que hablar con el país, ver realmente lo que necesitan, la caducidad, planificar para todo el año… 
 
Los procesos para introducir los medicamentos en el país también varían dependiendo de un caso u otro. Es necesario cumplir con la normativa del país de origen y tienes que adaptarte a ella. Sin embargo, en las emergencias, muchos países tienen protocolos específicos para poder intervenir rápidamente y la frontera de entrada tiene una mayor permeabilidad. Existe un salvoconducto específico que permite que un determinado equipo de especialistas pueda entrar con suministro de medicamentos sin registro en caso de emergencia.
 
En el caso de países con conflictos primero tenemos que valorar si el suministro va a llegar. En el caso de Siria todos los camiones de ayuda humanitaria son bombardeados y tenemos que valorar que no se puedan perder tantos medicamentos o en el caso de Venezuela si se quedan retenidos en la aduana.
 
- ¿En qué medida considera que en los países con dificultades en el acceso a medicamentos se ve agravado este problema por la falsificación?
 
Algunos estudios relacionan la pobreza y el menor desarrollo con la cantidad de medicamentos falsificados que entran en un país. El desabastecimiento de medicamentos hace que la gente busque otras fuentes alternativas. Hay muchos medicamentos básicos falsificados con calidad pésima en mercados de países en desarrollo.
 
Todos los países tienen una Agencia Reguladora de Medicamentos, hasta los menos desarrollados como Malawi. Pero cuanto más pobreza, menos capacidad tiene la Agencia para regular, legislar y controlar la entrada de medicamentos falsificados.
 
-¿Cómo podría resolverse este problema?
 
Habría que fortalecer y apoyar las Agencias Reguladoras en estos países. Establecer una normativa legal y que se aplique. También fomentar los controles fronterizos dependientes de estas Agencias. (En España se llama Sanidad Exterior son inspectores que controlan la entrada de medicamentos de otros países).
 
También es importante la formación en el paciente y el profesional sanitario para denunciar cuando entre en contacto con medicamentos falsificados.
 
-¿Está relacionado la falta de acceso a medicamentos en algunos países con la ausencia de licenciados en Farmacia?
 
Es necesario la capacitación y formación de profesionales por ejemplo en temas como la farmacovigilancia o el uso racional de medicamentos. Creo que la falta de acceso está más ligado a factores políticos y económicos. La formación es clave fundamental en muchos ámbitos. La infección está asociada con hábitos higiénicos. Algo tan sencillo como lavarse las manos. La principal causa de muerte en África es la diarrea, muy asociada a la falta de higiene o al uso de agua en mal estado. Es por ello que la formación es fundamental en general.
 
-¿Qué papel tienen los profesionales sanitarios cooperantes y voluntarios para garantizar el acceso?
 
El papel de estos profesionales cooperantes y voluntarios es muy necesario e importante para paliar los efectos de una determinada situación. Sin embargo, no es muy significativo para poder garantizar el abastecimiento de un país porque eso ya depende de razones de políticas y económicas.
 
Por ejemplo, en una intervención en emergencias se envían muchas medicinas para paliar una cosa en concreto, solucionan y apoyan. Es algo puntual. Pero, todo tiene que ir acompañado con el desarrollo de políticas económicas, porque si no solo es paliar un momento puntual. Tenemos que garantizar una vez que nos vayamos el país sea capaz de garantizar por si solo el abastecimiento. Hay que aportar la caña, más que el pez. 
 
Las intervenciones llevan detrás una labor pedagógica y de sensibilización para concienciar sobre esta problemática. Pero el acceso a los medicamentos es algo más político que la buena voluntad de los cooperantes y voluntarios. Hay que solucionar la raíz del problema y las causas porque paliar los efectos hace que se cronifique y se conformen con la situación, como en los campamentos refugiados saharauis. El impacto a veces genera dependencia.
 
-¿Qué labor hace Farmacéuticos Mundi en cuanto a suministro?
 
Nosotros somos los especialistas en el suministro de medicamentos para otras entidades y ONG como Médicos sin Fronteras, con hospitales de países, Cruz Roja o Acción contra el hambre, entre otros. Ofrecemos servicios a otras ONG que tienen proyectos. Si Medicosmundi tiene una subvención, por ejemplo, para un proyecto en Camerún hay una partida que va destinada al suministro de medicamentos.
 
También tenemos algunos proyectos propios que contamos con ayuda de donantes. Nosotros ayudamos a que sean capaces de garantizar en algunos países su propio suministro.
 
-¿Cómo es la coordinación entre médicos y farmacéuticos en terreno y con autoridades locales?
 
El vínculo con la contraparte local es muy importante en cualquier intervención. 
 
-¿Considera que este III Congreso de OMC es un espacio idóneo para dar a conocer los problemas que hay en el acceso a los medicamentos esenciales?
 
Iniciativas como éstas que van encaminadas a favorecer el acceso a medicamentos son una buena herramienta para sensibilizar. Es lo que a veces falta en el intervencionismo. En estos Congresos nos juntamos todos los que nos dedicamos a esto y nos ponemos juntos a reflexionar y pensar donde están los problemas que cada año cambian: las fronteras ya no son tan permeables, los controles…
 
Hacen que seamos conscientes de la problemática que hay. Para nosotros es muy sencillo ir a una farmacia y comprar cualquier medicamento si estamos malos. En muchos países la farmacia es solo una estantería. Es todo lo que hay para curar a un niño que tiene una enfermedad grave, y que sin un antibiótico no puede salvar su vida. Es muy difícil medir el impacto en vidas por la falta de medicamentos. 
 
Un medicamento para el colesterol te alarga la vida, pero es que a veces un antibiótico te la salva. Mucha gente muere más de lo que se sabe por la falta de acceso a medicamentos. Esto genera mucha frustración.
 
El acceso a los medicamentos es un tema multifactorial donde entran en juego factores económicos, culturales, de desarrollo, políticos…
 
Generalmente, damos por supuesto que en el acceso al agua y a la luz depende de los gobiernos, ellos intervienen, pues en los medicamentos debería de pasar siempre igual.
Todos los países tienen que tener una implicación muy vinculada al suministro de medicamentos porque es un derecho que tienen todas las personas como ciudadano al igual que el acceso a la luz o al agua que son garantizados por los gobiernos.