Jueves, 24 Octubre 2019

VIII Congreso del PAIME

El PAIME, clave para regular la profesión médica desde una perspectiva deontológica, jurídica y colegial

El control de la praxis médica como un reto colegial fue abordado durante la celebración del VIII Congreso del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo, en la que diferentes expertos aseguraron que programas como el PAIME son clave para regular la profesión desde la perspectiva jurídica, colegial y deontológica 

Murcia 05/10/2019 medicosypacientes.com/ S.Guardón
De izda. a dcha.: Doctores: Arjona, Rodríguez Sendín, Tolchinsky, Arroyo y el asesor Lapeña
Este Congreso organizado por la Fundación para la Protección Social de la OMC y el Colegio de Médicos de Murcia, contó con numerosos profesionales nacionales e internacionales.
 
Concretamente, esta mesa fue moderada por la Dra. Mª Rosa Arroyo, vicesecretaria de la Fundación de Protección Social de la OMC y contó con las intervenciones de los doctores Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Comisión Central de Deontología; Dr. Carlos Arjona, presidente del Colegio de Médicos de Cáceres; Dr. Gustavo Tolchinsky, secretario del Colegio de Médicos de Barcelona; y Carlos Lapeña, asesor Jurídico del Colegio de Médicos de Zaragoza.
 
Inició el turno de intervenciones la Dra. Rosa Arroyo quien resaltó que el PAIME no es solo es un programa asistencial sino integral “cuyo fin es rehabilitar y reincorporar al médico que padece trastornos mentales y/o conductas adictivas” “El 16% incurren en riesgo de mala praxis”, aseguró.
 
Es por ello que, tal y como planteó “Responsabilidad y corresponsabilidad de todos lograr que el médico enfermo vuelva a la profesión”.
 
El Dr. Rodríguez Sendín puso en relieve que “no debemos olvidar que uno de cada 10 médicos podemos sufrir estos trastornos a lo largo de nuestra vida profesional, con repercusión importante en el ámbito familiar y entorno laboral, a la vez que menoscabar el buen ejercicio de la práctica clínica con riesgo de mala praxis que conlleve a cometer errores y negligencias”.
 
Pero el miedo, la vergüenza, y la estigmatización de la propia enfermedad hace, para el presidente de la Deontológica, que “con demasiada frecuencia tendamos a negarla y ocultarla”.
 
“Si renunciamos a pedir la necesaria ayuda, esta conducta puede superar el ámbito estrictamente personal o laboral para convertirse en un problema de salud pública por las consecuencias que pueda ocasionar en la salud de nuestros pacientes”, dijo.
 
“El PAIME es el corazón de nuestra organización y justifica la existencia de la OMC y de la colegiación obligatoria”, señaló el Dr. Rodríguez Sendín para después asegurar que “protegemos a los compañeros enfermos de la misma manera que protegemos a nuestros pacientes. Gracias al PAIME”.
 
Regular la praxis médica y la profesión es función de los Colegios de Médicos. “El control periódico del colegiado es una obligación deontológica”, dijo el Dr. Rodríguez Sendín quien añadió que “debemos hacer un esfuerzo desde las corporaciones colegiales por buscar a los compañeros que padecen estas patologías y conductas”.
 
En la misma línea, el Dr. Carlos Arjona resaltó que los Colegios tiene la obligación de impedir la práctica profesional si el médico no está capacitado. La atención a los pacientes siempre tiene que ser prioritaria y a la vez no puede dejar a estos médicos sin la ayuda y atención que precisan. Con estas premisas los Colegios de Médicos desarrollan el programa PAIME basándose en lo que indica el Código de Deontología de la OMC.
 
Se cuestionó: “¿Qué debo hacer si tengo un problema? Ponerme en contacto con el responsable del programa PAIME del Colegio y no realizar autoprescripción. ¿Qué debo hacer si el problema lo tiene un compañero? Es importante conseguir que este compañero conozca el PAIME, su filosofía y características. ¿Qué debo hacer si el compañero no quiere recibir la atención adecuada? Si a pesar de estas sugerencias, el médico enfermo no se pone en manos de un especialista y puede comportar un riesgo de mala praxis, el médico conocedor del problema tiene el deber deontológico de comunicarlo al Colegio. ¿Qué hacer si estoy tratando como médico a un compañero y no mejora la situación? Si no te hace caso, si incumple el tratamiento, si no progresa, si la relación es más de compañero que de profesional…. La alternativa es el PAIME”.
 
El médico enfermo, puede que acepte el tratamiento en el PAIME voluntariamente, o puede que no lo acepte, en cuyo caso será necesario intentar convencerle de la inclusión en el programa. En el caso de la no aceptación y ante el riesgo en su actividad profesional, el Colegio podrá iniciar su inhabilitación. La finalidad del PAIME es el tratamiento y recuperación para el ejercicio profesional.
 
En Cáceres el Servicio Extremeño de Salud financia desde 2003 el programa al completo. “En 2019 ya llevamos 7 casos”, resaltó el Dr. Arjona.
 
El caso de Barcelona fue expuesto por el Dr. Gustavo Tolchinsky quien resaltó que “la regulación de nuestra profesión es mucho más que medidas punitivas. La autorregulación comienza con la autoconciencia del bienestar”.
 
En este sentido, explicó que los programas promovidos por los colegios profesionales pueden ser exitosos basados en decisiones clínicas. “El equilibrio preciso entre la confidencialidad y la buena coordinación con los terapeutas es crucial para que el objetivo regulatorio sea efectivo”, dijo.
 
El objetivo de los Colegios de Médicos es velar por la buena práctica médica y control de la praxis, expuso el secretario quien resaltó la importancia de difundir el programa, generar confianza como órgano regulador, conciliar el brindar ayuda con la potestad sancionadora.
 
Finalmente, Carlos Lapeña explicó que “cualquier control de la praxis, en cuanto supone un control del ejercicio profesional, debe cumplir estrictamente requisitos de legalidad, pues solo en base a la Ley se puede limitar el ejercicio de cualquier profesión titulada, como es la medicina”.
 
Aseguró que sin perjuicio de algunas normas y obligaciones concretas que puedan establecerse en los Estatutos de cada Colegio Profesional, lo cierto es que en todos ellos hay siempre una remisión al Código Deontológico como fuente de las obligaciones que todo médico debe de respetar en el ejercicio de su profesión y cuyo incumplimiento desata el  ejercicio de la facultad disciplinaria.