Domingo, 19 Enero 2020

Instituto de Salud Carlos III

El ISCIII evidencia las dificultades que tienen las mujeres científicas de publicar en las revistas más prestigiosas

Un estudio liderado por la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha evidenciado la dificultad que tienen las mujeres científicas de publicar en las revistas más prestigiosas, confirmando así el "mundo masculinizado" en el que se encuentran las publicaciones científicas

Madrid 15/01/2020 medicosypacientes.com/ E.P.
El trabajo, publicado en la revista 'Trials', ha analizado la evolución y características de los ensayos clínicos controlados y aleatorizados publicados en los últimos 50 años en publicaciones científicas de alto impacto como, por ejemplo, 'The Lancet', 'The New England Journal of Medicine' o 'Journal of The American Medical Association'.
 
Así, en el caso concreto de España, el autor principal del estudio, Ferrán Catalá-López, ha comentado que "no parece" que esté mal situada en términos de producción científica, con un nivel equiparable al de países como Australia, Bélgica, Dinamarca o Suecia, aunque por detrás de líderes como Francia, Italia y Holanda.
 
A su juicio, uno de los datos "más interesantes" entre las investigaciones españolas publicadas es que tres de cada cuatro (78%) publicaciones en las que España participa son fruto de la colaboración con otro país, destacando Estados Unidos como principal país colaborador.
 
Asimismo, el doctor ha recalcado que el estudio liderado por el ISCIII también ha identificado los 17 investigadores que habían participado en más de 100 estudios, todos de ellos hombres, lo que confirma la "infrarrepresentación femenina".
 
A nivel general, los autores han analizado, revisando las fuentes 'PubMed' y 'Web of Science', un total de 39.305 artículos publicados entre 1965 y 2017 en las revistas biomédicas de más alto impacto, la mayor parte de artículos corresponden a 'The Lancet', 'Journal of Clinical Oncology' y 'The New England Journal of Medicine'.
 
En este sentido, los científicos más prolíficos pertenecen a las universidades de Duke y Harvard (Estados Unidos) y McMaster (Canadá). Además, los autores, entre los que se también encuentran científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam), la Universidad de Valencia y la Universidad de Ottawa (Canadá), han destacado el "gran crecimiento" de las publicaciones de alto impacto en los últimos 50 años, el liderazgo de países como Estados Unidos, Canadá y Reino Unido y la infrarrepresentación de países en desarrollo.
 
Por ejemplo, las colaboraciones más intensas se produjeron entre los Estados Unidos (más de 18.000 artículos), el Reino Unido (más de 8.000 artículos) y Canadá (más de 4.000). España aportó 2.020 del total de publicaciones analizadas. "En este trabajo se observa que el 60 por ciento de los artículos analizados se ha publicado después del año 2000, con un crecimiento constante en las últimas décadas", ha añadido el investigador.
 
Al mismo tiempo, prosigue, las características del propio sistema de publicación científica han permitido avances en la comunicación de los resultados de los estudios y en la transparencia de los métodos utilizados. Pese a ello, los autores comentan que muy pocas de las publicaciones analizadas son en acceso abierto.
 
Los artículos más citados entre el total de publicaciones han correspondido, como así lo ha explicado el experto del ISCIII, a enfoques metodológicos novedosos y estudios dirigidos principalmente al manejo de enfermedades crónicas.
 
Concretamente, entre las publicaciones analizadas destacaron cuestiones como el control de la diabetes, la terapia hormonal sustitutiva, nuevos tratamientos para diversos tipos de cáncer, y terapias para enfermedades cardiovasculares como estatinas y antihipertensivos, entre otros.
 
No obstante, los autores han admitido diversas limitaciones en el estudio, propias de la selección y procedencia de los artículos y las revistas, selección de palabras clave y posibles errores de indexación y traducción de la información analizada. Además, han reconocido que se han podido quedar fuera artículos representativos y algunas revistas importantes.