Sábado, 27 Febrero 2021

Crisis COVID19

El ICOMEM recuerda a los poderes públicos que la información a los ciudadanos en situación de confinamiento debe ser transparente y no usarse como herramienta de confrontación política

El Comité Científico del ICOMEM sobre Covid-19 (CCI-Covid-19) ha elaborado un informe con las principales recomendaciones sobre el confinamiento, como estrategia de salud pública para reducir la interacción con los no convivientes y disminuir los contagios de COVID-19. El objetivo de este órgano es ofrecer asesoramiento, basado en la evidencia científica disponible, a las administraciones para la gestión sanitaria y social de la pandemia; la protección y defensa de los médicos de la Comunidad de Madrid y procurar el bienestar de los pacientes. A tal efecto, en este informe se cita la necesidad de informar a los ciudadanos en situación de confinamiento de modo transparente, y evitar así que esta información se convierta en una herramienta de confrontación política

Madrid 04/12/2020 medicosypacientes.com

Una de las principales conclusiones de este informe determina que, según las referencias de estudios nacionales e internacionales, las medidas de confinamiento limitadas por áreas geográficas o por grupos poblacionales pueden tener tanta o más eficacia que los confinamientos globales, masivos e indiscriminados.

Al mismo tiempo confirma que el confinamiento disminuye la incidencia de la COVID-19 y la mortalidad y que las medidas de confinamiento son más eficaces cuanto más precozmente se introducen, y siempre en asociación con medidas adicionales (estudio de contactos, identificación de personas asintomáticas,..).

Tras la revisión de 79 artículos científicos, que se citan en el documento que hoy se publica, el Comité Científico pone de manifiesto la ausencia de evidencia científica los indicadores necesarios para iniciar y terminar las medidas de confinamiento. Por tanto, concluye que son las autoridades son quienes deben establecer estos indicadores en función de los datos disponibles de forma transparente y consensuada con las instituciones, particularmente las sociedades científicas.

Asimismo, el nuevo comité del ICOMEM considera que antes de confinar a la población se debe garantizar los recursos necesarios para el diagnóstico y control temprano de la pandemia, así como la asistencia al resto de las enfermedades. Sobre este último aspecto, asegura que existen numerosas referencias que confirman que las medidas de confinamiento tienen efectos indeseables sobre la salud mental y física, particularmente graves en pacientes pertenecientes a grupos vulnerables tales como las personas mayores y los niños.. Refiere alteraciones del sueño, ansiedad, alteraciones del estado de ánimo y depresión e incluso un agravamiento el deterioro cognitivo o la demencia ya presente en algunos personas mayores, con graves síntomas conductuales disruptivos (agresividad, irritabilidad, agitación) así́ como delirium.

En definitiva, el comité establece que todas las medidas de distanciamiento social deben acompañarse de recomendaciones para el cuidado de otros aspectos de la salud, incluido el ejercicio físico, la adecuación de la dieta y la necesidad de mantener el cuidado de otras enfermedades. En ese punto, hacen una referencia al papel de los medios de comunicación en el buen uso de la información sobre la pandemia y los riesgos para la salud, de cara a evitar daños potenciales sobre el equilibrio mental de la población.    

Gripe y ahora confinamiento

Recordemos que este informe es el segundo documento que emite este Comité, tras un primer documento,“La Gripe en tiempos de Covid-19” que ha servido para dar respuesta a cuestiones esenciales como la importancia de dispensar la vacuna de la gripe durante la pandemia o sus efectos al convivir de ambos virus. En estos momentos este órgano asesor ya trabaja en el tercer documento de recomendaciones sobre la dispensación de la vacuna para la Covid-19 y que verá la luz muy pronto.

Entre las principales recomendaciones, el ICOMEM señala que  el confinamiento social es una medida necesaria para la protección de la salud en situaciones excepcionales y debe garantizar la adecuada atención a todas las dimensiones constitutivas del ser humano.

Las medidas de confinamiento limitadas por áreas geográficas o por grupos poblacionales pueden tener tanta o más eficacia que los confinamientos globales, masivos e indiscriminados. Las decisiones sobre el confinamiento social deben estar precedidas del esfuerzo organizativo en el ámbito sanitario que garantice los recursos necesarios para el diagnóstico y control temprano de la pandemia, así como la asistencia al resto de las enfermedades.

Dado que el cierre escolar se ha utilizado en asociación a otras medidas de confinamiento, no hay evidencia de su efectividad como práctica individualizada ni nos consta su capacidad para mejorar la tasa de infección o la disminución de la mortalidad en la pandemia de COVID-19.

La ausencia de evidencia científica sobre los indicadores necesarios para iniciar y terminar las medidas de confinamiento obliga a las autoridades a establecer indicadores avalados por los datos disponibles, de forma transparente y consensuada con las demás instituciones y particularmente las sociedades científicas.

Las medidas de confinamiento tienen efectos indeseables sobre la salud mental y física, particularmente graves en pacientes pertenecientes a grupos vulnerables tales como los ancianos y los niños. Todas las medidas de distanciamiento social deben acompañarse de recomendaciones para el cuidado de otros aspectos de la salud, incluido el ejercicio físico, la adecuación de la dieta y la necesidad de mantener el cuidado de otras enfermedades.

El ICOMEM, solicita a los medios de comunicación el uso juicioso de la información sobre la pandemia y los riesgos para la salud, de cara a evitar daños potenciales sobre el equilibrio mental de la población. El ICOMEM quiere recordar a los poderes públicos que la información a los ciudadanos en situación de confinamiento debe ser honrada y transparente y en modo alguno una herramienta de lucha política.

El ICOMEM creó el Comité Científico del ICOMEM sobre la COVID-19 el pasado mes de octubre con la finalidad de elaborar documentos científicos sobre cuestiones de interés relacionadas con la enfermedad provocada por el SARS-CoV-2. Con este comité, la Junta Directiva del ICOMEM pretende establecer una serie de documentos de posicionamiento que contribuyan a la hora de la toma de decisiones sobre aspectos relacionados con gestión sanitaria y social de la pandemia, la protección y defensa de los médicos de la Comunidad de Madrid, así como procurar el bienestar de los pacientes.