Viernes, 6 Diciembre 2019

Aúna el ámbito médico y jurídico

El COM Badajoz propone una reflexión sobre el final de la vida con la publicación de un libro

El Colegio de Médicos de Badajoz presentó en su sede colegial la edición del libro ‘La vida y la muerte: tiempo de vivir hasta morir’, una publicación que aborda esta etapa de la vida desde el ámbito médico y el jurídico

Badajoz 13/11/2019 medicosypacientes.com
Juan Calixto Galán, Dr. Pedro Hidalgo y Dr. Mariano Casado.

Para ello, contó con la elaboración de cada capítulo de prestigiosos profesionales de ambos campos, como son Ricardo de Lorenzo, presidente de la Asociación Española de Derecho Sanitario, María Félix Tena, presidenta de la Audiencia Provincial de Cáceres, Juan Calixto Galán, fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Badajoz, Dr. Pedro Hidalgo, presidente del Colegio de Médicos de Badajoz, Dr. Marcos Gómez Sancho, coordinador del Observatorio de Atención Médica al Final de la Vida, Dr. Rafael Mota, presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, Dr. Serafín Romero, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España, Dr. Rogelio Altisent, catedrático de Profesionalismo y Ética Clínica de la Universidad de Zaragoza, y el Dr. Mariano Casado, presidente de la Comisión Deontológica del Colegio de Médicos de Badajoz.

Para el presidente del Colegio de Médicos de Badajoz, Dr. Pedro Hidalgo, este libro, que lleva por subtítulo Formar e informar, “no habla de la muerte, sino de la atención del paciente al final de la vida”. En este sentido, apuntó que el libro deja patente que “lo digno no es la muerte sino vivir sin sufrimiento, ya que toda persona debería vivir hasta el final pero sin dolor, rodeada de calor y de los suyos”. Para el Dr. Pedro Hidalgo, “este sufrimiento y dolor hace pensar a veces que morir sería lo mejor, por eso algunos confunden sufrimiento con eutanasia y por eso algunos, desde los Colegios de Médicos y desde nuestro Consejo General, hablamos de forma continuada que sufrir no es digno”. Ante ello, resalta que “la muerte es el final de la vida, y la vida debe ser digna”.

Por su parte, otro de los autores, Dr. Mariano Casado, puso de manifiesto el trabajo multidisciplinar de este libro que “pretende dar una visión general del final de la vida y de la eutanasia y el suicidio médicamente asistido”. Para  el Dr. Mariano Casado “no se trata de entrar a valorar si es necesario o no legislar en torno a la eutanasia y el suicidio asistido, ya que es la sociedad y los legisladores quienes tienen la responsabilidad en este sentido, pero bien es verdad que en el proyecto de ley se le da un papel protagonista no sólo al paciente sino también al médico”. Sin embargo, apuntó el Dr. Casado, en este proyecto de ley “no se tiene en cuenta los valores y la ética profesional de médico, por lo que hacemos un llamamiento a que los médicos tengamos participación, al menos escuchando nuestra opinión, en esta materia cuando se nos va a otorgar una función que incluso pensamos puede ir en contra de los valores de la profesión”. En este sentido, matiza que el médico siempre tiene como prioridad “la defensa de la vida, mientras en esta cuestión es todo lo contrario”.

Desde el punto de vista jurídico, para el fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Badajoz, Juan Calixto Galán, este libro “crea un espacio para reflexionar en una materia como la eutanasia donde debe primar la prudencia”. Galán entiende que este libro “hace una apuesta por la autonomía de la voluntad de la persona desde un punto de vista de la dignidad”, donde argumenta que al final de la vida es necesario “promocionar todas las políticas de asistencia para que nadie se encuentre en solitario y cuente con todos los apoyos sanitarios, al tiempo que debe fomentarse las últimas voluntades, sobre todo en las enfermedades neurológicas, que permita partir de un presupuesto previo donde el paciente deje constancia de sus instrucciones”. Para el fiscal, es determinante en esta materia los cuidados paliativos “ya que creo que la ciudadanía más que a morir lo que tiene miedo es a sufrir, y eso, en la actualidad, dentro del estado de bienestar, debe ser una garantía con unos cuidados paliativos potentes”.