Sábado, 14 Diciembre 2019

Desmontando "fakes" sobre vacunas

El Colegio de Médicos de Barcelona elabora un documento para desmontar ‘fakes’ sobre vacunas

El Colegio de Médicos de Barcelona (CoMB) ha elaborado un documento con el objetivo de desmontar falsos mitos que circulan en internet sobre las vacunas. Lo ha presentado coincidiendo con la rueda de prensa de presentación del informe del Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) “El discurso antivacunas en internet”

Barcelona 04/12/2019 medicosypacientes.com / COM Barcelona
Desmonta diferentes mitos que circulan por internet como que las vacunas contienen sustancias tóxicas
En el acto han estado presentes el Dr. Jaume Padrós, presidente del Colegio de Médicos de Barcelona (CoMB), y Roger Loppacher, presidente del Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC).
 
El documento elaborado por el Colegio de Médicos de Barcelona desmonta diferentes mitos que circulan por internet como que las vacunas contienen sustancias tóxicas, causan autismo, desencadenan enfermedades crónicas y alergias, o desmiente “fakes” como que los efectos adversos de las vacunas a menudo se silencian, la disminución de las enfermedades infecciosas no se debe a las vacunas, sino a otras mejoras, que las enfermedades para las que nos vacunamos son benignas o que detrás de las recomendaciones vacunales se esconden intereses económicos.
 
Los autores de este documento son los doctores Magda Campins, jefa del servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Vall d’Hebron y miembro de la Junta de Gobierno del CoMB; Valentí Pineda, presidente de la Sociedad Catalana de Pediatría; Purificación Robles, coordinadora del Grupo de Vacunas y Profilaxis de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC); Antoni Trilla, jefe de Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic y miembro de la Junta de Gobierno del CoMB; y  Luis Carlos Urbiztondo, jefe del servicio de Medicina Preventiva de la Agencia de Salud Pública de Cataluña (Departamento de Salud).
 
Durante la presentación, el Padrós ha mostrado su preocupación por los efectos que el discurso antivacunas puede tener en la salud de las personas y en la salud pública. “Junto con la potabilización del agua, las vacunas han sido, a lo largo de toda la historia, el método más eficaz para la prevención y el control de las enfermedades infecciosas, para la mejora de la salud de la población y para el aumento de la esperanza de vida”, ha dicho.
 
El presidente del CoMB ha añadido: “La cobertura vacunal infantil en Cataluña es elevada, pero hay que continuar recordando que la eficacia y la seguridad de las vacunas están ampliamente demostradas por la evidencia científica, y que la decisión de unos padres de no vacunar no solo afecta al propio hijo, sino a la salud del resto de la población”.
 
Tal y como recoge el documento, “las vacunas son los fármacos sometidos a más control por parte de las agencias reguladoras de los medicamentos. Las vacunas incluidas en el calendario de vacunaciones de Cataluña son monodosis y no contienen mercurio”.
 
No hay ninguna evidencia científica que demuestre que una vacuna haya sido la causa o el desencadenante de una enfermedad crónica y tampoco hay ninguna evidencia científica que demuestre que las vacunas provoquen o empeoren enfermedades alérgicas, como el asma o el eczema, recoge el documento.
 
Los profesionales sanitarios deben regirse por el Código Deontológico, según el cual: “El deber del médico es prestar atención preferente a la salud del paciente, atención que en ninguna circunstancia no será interferida por motivaciones religiosas, ideológicas, políticas, económicas, de raza, sexo, nacionalidad, condición social o personal del paciente, ni por el temor de un posible contagio del médico”. Esto es lo que debe ser el interés primario de su actuación, tanto cuando trata a un paciente, como cuando imparte docencia en cursos, reuniones y/o congresos.
 
“No se puede relacionar beneficio económico con mala praxis. Por otro lado, es evidente que la industria farmacéutica hace grandes inversiones económicas en investigación y que, además del beneficio en salud, espera un retorno económico”, evidencia el documento.
 
(Se adjunta el documento)