Sábado, 16 Enero 2021

Comisión Central de Deontología

Dra. Felicidad Rodríguez: “Los principios de la ética médica son fundamentales para la mejor atención al paciente”

La Dra. Mª Felicidad Rodríguez se incorpora a la Comisión Central de Deontología del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM). Propuesta por el Consejo Andaluz de Colegios de Médicos, es doctora en Medicina y Cirugía, fue decana de la Facultad de Medicina de Cádiz (2005-2011) y diputada Nacional en la X Legislatura (2011-2015). En esta entrevista concedida a ‘Médicos y Pacientes’ subraya que “los principios de la ética médica son fundamentales para la mejor atención al paciente” ¿Cómo valora la llegada de tres mujeres a la Comisión Central? y señala que es “lógica” la llegada de tres mujeres a la Comisión Central

Madrid 18/07/2019 medicosypacientes.com / R. M. Platel
Dra. Felicidad Rodríguez.

La Dra. Rodríguez es miembro de la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos de Cádiz desde 2006 y es directora de la sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en el Campo de Gibraltar desde 2016.

¿Cómo fue su aproximación a la Deontología?

En el hecho de decantarme por estudiar Medicina tuvo mucho que ver el carácter humanista de la Medicina. Pensaba, y pienso, que el Humanismo y las Ciencias se encuentran en la Medicina. Al empezar la carrera, me lo corroboró la lectura diaria del Juramento Hipocrático que ocupaba toda una pared del Aula Magna de mi Facultad donde teníamos las clases. Luego, con el tiempo fui consciente de la importancia de los principios éticos en la práctica de nuestra profesión y de cómo son relevantes en nuestras normas deontológicas. En el año 2006 me incorporé a la Comisión de Deontología del Colegio de Cádiz, donde he tenido la inmensa suerte de aprender de grandes profesionales y la oportunidad de reflexionar con ellos sobre los dilemas, las preguntas diarias que conlleva el ejercicio de la Medicina. 

¿Con su experiencia qué puede aportar a la Comisión Central de Deontología?

Creo que, como los otros compañeros, con la experiencia en nuestras respectivas Comisiones de Deontología podemos aportar las reflexiones, los planteamientos que nos trasladan nuestros compañeros médicos. De manera más personal, creo que un área de trabajo como la Genética, con un avance científico-técnico espectacular, habido y por venir, viene acompañada de un número creciente de preguntas, de dilemas, de incertidumbres, para las que las reflexiones éticas, y su traslación a la práctica deontológica, son cruciales y lo será mucho más en el futuro. En este sentido, mucho me temo que, sobre todo, lo que voy a aportar son preguntas, aunque estoy segura que con el trabajo conjunto de la Comisión vamos a avanzar y ayudar así a los profesionales y, en definitiva, a los pacientes.  

¿Cómo ayuda la Bioética a resolver conflictos deontológicos?

Actualmente muchos de los problemas a los que se enfrentan los médicos son de carácter ético. La Ética, la Ética Médica y la Deontología son conceptos distintos, pero obviamente están interrelacionados. El ejercicio de la profesión médica lleva implícito, en la práctica, un compromiso ético que va más allá de lo que pueda ser establecido por la legislación; por ejemplo, es difícil que una ley pueda asegurar la exigencia de entendimiento y confianza entre médico y paciente, aunque parece obvio que esa exigencia es la que espera tanto el médico como el paciente. Pero, al mismo tiempo, las interpretaciones de los principios éticos están sujetas a una visión personal, que puede variar entre las personas, por lo que parece lógico que el Código Deontológico de la profesión establezca el marco y los principios del compromiso ético del médico. En el marco en el que se desarrolla el ejercicio de la profesión, cada vez son más frecuentes los conflictos, de diversa naturaleza, que pueden influir en las decisiones médicas y, en este sentido, el tener presente los principios de la ética médica creo son fundamentales para la mejor atención al paciente.  

¿Cómo se mejoraría la formación en aspectos éticos?

A mí me parece que la formación médica, en su conjunto, debería obedecer a un auténtico continuum desde 1º de Medicina hasta la formación continuada pasando por la especialidad, un continuum que, en mi opinión, presenta gaps. En ese marco general, creo que hay que insistir en la formación en Ética Médica en todas las etapas y en un marco de colaboración entre las instituciones responsables de las distintas etapas. Y creo que los Colegios, y sus respectivas Comisiones de Deontología, deben tener en esa colaboración un papel protagonista. En los nuevos planes de estudio prácticamente todas las Facultades han introducido la Ética Médica como materia obligatoria, al margen de que en muchas asignaturas se aborden aspectos éticos específicos, pero creo que a esa formación hay que darle una continuidad. Es cierto que los médicos tienen un alto compromiso ético, pero creo que la formación específica en los aspectos éticos debe también abordarse en la formación especializada y, por supuesto, tener un protagonismo especial en los programas de formación continuada. Y en todas esas etapas formativas, la colaboración activa de las Comisiones de Deontología, con las Facultades, con las Comisiones y Comités de Ética asistenciales podría ser tremendamente útil.  

¿Existe falta de transparencia a la hora de abordar faltas éticas?

En mi opinión, no. Mi experiencia, en todos los años que llevo en la Comisión de Deontología de mi Colegio de Cádiz, es que todos los casos se analizan exhaustivamente bajo los preceptos del Código Deontológico para hacer el informe correspondiente. Si que se aplica, obviamente, los principios de discreción y confidencialidad sobre los asuntos tratados. Es cierto que, a veces, el procedimiento se alarga porque resulta difícil obtener toda la información pertinente para abordar el caso y eso puede ser frustrante. Por otro lado, no son raros los casos que llegan a las Comisiones en los que el problema viene derivado de un cierto desconocimiento del Código Deontológico y de un cierto desconocimiento de todo lo que abarca, más allá del puro ejercicio clínico, los principios de la Ética Médica. De ahí que creo que la formación es fundamental.

¿Cómo valora la llegada de tres mujeres a la Comisión Central?

Me parece lógica. Entiendo que la Deontología es un ámbito de todos, hombres y mujeres; nos atañe a todas las personas implicadas en la profesión y no creo que existan diferencias en cuanto a planteamientos éticos y deontológicos entre hombres y mujeres. Puede haber diferencias en las formas de abordar cuestiones y en ese sentido nos complementamos. Por eso y porque, en la medida que la presencia de las mujeres en la profesión es muy alta, es lógica, y positiva, la presencia de mujeres en la Comisión Central.     

Alrededor del 33% de los representantes de las comisiones deontológicas son mujeres ¿por qué cree que es baja esta presencia?

En mi Colegio, en Cádiz, la representación está al 50%. Es cierto que la representación general no corresponde, en proporcionalidad, al porcentaje real de profesionales. Creo que ocurre lo mismo que en otros numerosos ámbitos y que las dificultades son las mismas para romper esos techos de cristal. El trabajo en las Comisiones exige un extra de dedicación para compaginar el trabajo, la atención a la familia…, aspectos que todavía absorben más a la mujer, aunque creo que las nuevas generaciones lo tienen más claro a la hora de repartir. De todas formas, en el momento actual, con todas esas dificultades, y siempre respetando la decisión personal, no queda más remedio que empeñarse en asumir ese extra de trabajo que nos puede suponer. De cualquier manera, quiero ser positiva porque el grado de feminización de nuestra profesión va a ser cada vez mayor. En las Facultades, el número de alumnas supera con mucho al de los alumnos y, obviamente, esa mayoritaria presencia femenina tendrá que tener una traslación en su presencia en los órganos directivos de los Colegios y en sus Comisiones.  

El número de mujeres que llegan a la presidencia de las comisiones de deontología baja considerablemente del porcentaje anterior. ¿Qué opina sobre esta situación? ¿Qué pasos han de darse para que aumente?

Efectivamente, las pirámides están invertidas. Creo que la situación responde a lo que comentaba antes. Menos representación en las Comisiones, menor representación en las presidencias. En el futuro, creo que la situación va a cambiar y que las pirámides se van a equilibrar. Y mientras tanto, empeñarse en asumir ese extra de trabajo que, en las presidencias, es lógicamente mayor.

¿Qué le parece el borrador de la actualización del Código de Deontología?

La actualización la veo necesaria en tanto en cuanto que los cambios en la sociedad y en el marco en el que se desarrolla la profesión así lo exige. Creo que se ha hecho un excelente, e intenso, trabajo por parte de la Comisión.  Me parece muy positiva la implicación de los profesionales a través de los Colegios. El hecho de que se hayan presentado muchas enmiendas refleja el interés de la profesión por el Código, lo que ya de por si es tremendamente positivo. Y, obviamente, el debate sobre ellas enriquecerá el texto final.