Domingo, 26 Enero 2020

VIII Congreso Nacional del PAIME

Dr. Gustavo Tolchinsky: “La propia colegiación contribuye al control de la praxis ayudando a médicos enfermos”

El Dr. Gustavo Tolchinsky, secretario del Colegio de Médicos de Barcelona, participará en el VIII Congreso Nacional del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) y II Encuentro Latinoamericano, que se celebra los días 3 y 4 de octubre en Murcia, para hablar sobre “El control de praxis: un reto colegial”. Para el doctor “la propia colegiación contribuye al control de la praxis ayudando a colegas que están en situación de riesgo propio y para los pacientes” que es la labor del Programa

Madrid 25/09/2019 medicosypacientes.com/ S.Guardón
Dr. Gustavo Tolchinsky
Tal y como explica en esta entrevista, el Dr. Tolchinsky, “el médico en situación de enfermedad no se puede supervisar de manera documental y es vital la consciencia del propio profesional, que debe autorregularse, o de la propia colegiación”.
 
El objetivo del PAIME es atender a médicos que padecen trastornos mentales y/o conductas adictivas al alcohol y/o a otras drogas. “Cuando la función de la regulación de la praxis se interpreta como la necesidad de poner a salvo, tanto a pacientes como a profesionales, el abordaje asistencial y rehabilitador cobra todo el sentido”, señala.
 
La Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC), junto al Colegio de Médicos de Murcia, organizan el VIII Congreso Nacional del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) y II Encuentro Latinoamericano del PAIME bajo el lema “Cuidando de ti, cuidando de todos”. (Acceso al Programa).
 
- ¿Cómo valora la existencia del programa PAIME?
 
Lo considero un éxito que se ha conseguido gracias al compromiso de muchos actores. Ahora, con más de 20 años de existencia, parece que damos muchas cosas por sentado. No obstante, la fórmula que ha permitido llegar hasta aquí ha requerido aunar compromiso ético, valentía, capacidad de persuasión y mucho trabajo en equipo de agentes de distintos ámbitos.
 
- ¿En qué medida este programa garantiza la principal misión del Colegio que es velar por la buena praxis médica?
 
El control de la praxis tiene muchas dimensiones. Desde la validación de la documentación que acredita la formación como médico y posterior colegiación, a la colaboración entre colegios con la comunicación del “Good Standing” y la valoración de quejas de colegas y pacientes en el marco de las competencias disciplinarias de los colegios. 
Por otro lado, la publicación de documentos y posicionamientos o la promoción de la formación continuada. Todos estos aspectos se basan en el supuesto de que el médico esté en condiciones de ejercer. 
 
Pero el médico en situación de enfermedad no se puede supervisar de manera documental y es vital la consciencia del propio profesional, que debe “autorregularse”, o de la propia colegiación en cuanto a que debe contribuir al control de la praxis ayudando a colegas que están en situación de riesgo propio y para los pacientes. Ninguna otra faceta de la regulación de la praxis tiene un carácter tan cohesionador como este programa y, a la vez, de garantía para la población.
 
- ¿Supone un reto colegial el control de la praxis? ¿Por qué?
 
La doble faceta de los colegios médicos hace que, a priori, pueda parecer una contradicción que, en el marco de una institución que cumple la función de asociación de profesionales, se pueda dar también una de carácter regulador.
 
Visto desde fuera, el carácter punitivo del que está dotado el colegio a través del marco legal y sus estatutos pudiera sugerir que toda acción vinculada con la praxis tiene por finalidad penalizar al profesional. Pero cuando la función de la regulación de la praxis se interpreta como la necesidad de poner a salvo, tanto a pacientes como a profesionales, el abordaje asistencial y rehabilitador cobra todo el sentido.
 
- ¿Cómo el Colegio de Médicos de Barcelona conciencia a sus compañeros y difunde este Programa?
 
La difusión es crucial para el objetivo del programa. A pesar de que el boca a boca consigue que muchos profesionales lo conozcan, hacer pedagogía del PAIME es una actividad a la que hay que dedicar atención y recursos. Cada vez que se hace una campaña informativa aumenta el número de profesionales que acuden al programa, de manera voluntaria. Cada vez acuden a edades más jóvenes, con trastornos en fases más tempranas y, por tanto, se benefician de un abordaje más sencillo con menor impacto en su vida profesional.
 
- ¿Qué se hace desde el Colegio por la salud de los profesionales médicos?
 
El Colegio de Barcelona promueve varias líneas en pro de la salud de los profesionales. Desde concienciar y promover iniciativas que faciliten la conciliación hasta actividades y jornadas deportivas. Además del PAIME, que se dirige a atender trastornos psicoadictivos, se ofrecen desde la Fundación Galatea cursos y talleres, tanto presenciales como desde su plataforma online, para la gestión del estrés, sobre la salud de los MIR, capacitación para tutores de residentes o liderazgo saludable de equipos, entre otros. Estos cursos se han diseñado en base al conocimiento que nos ofrecen los estudios previos realizados de los distintos segmentos de la profesión.
 
Por otro lado, conscientes de que el malestar psicológico que no supone una patología era una demanda no cubierta, hace 2 años la Fundación Galatea inició un programa de Soprte Emocional para Profesionales del ámbito de la Salud (SEPS) que ha tenido una gran aceptación entre los profesionales.
 
- En los casos en los que el médico enfermo no quiere recibir la atención adecuada. ¿Cuál es el proceso?
 
Éste es el punto más delicado y en el que el compromiso de la Junta del Colegio es más importante. A veces la patología misma provoca una falta de consciencia del trastorno. Se trata de abordar cada caso en su contexto, atendiendo a la gravedad y, sobre todo, al impacto en el desempeño profesional. Las acciones pueden ir desde la mera persuasión o la solicitud de una valoración independiente hasta, en el caso más excepcional, un ingreso involuntario si la patología lo llegara a exigir. Todo ello se hace siempre siguiendo un procedimiento garantista, tanto en el fondo como en la forma.
 
Y siempre con voluntad rehabilitadora. No obstante, cuando las medidas de ayuda no son suficientes y el riesgo es elevado, la vía sancionadora es el último recurso. Pero insisto, incluso tras la sanción, hemos de tener un plan para ayudar al médico. En los casos en que la patología es tan severa que no se puede rehabilitar, se le ha de dirigir a una invalidez, como lo haríamos con cualquier paciente fuera del marco del PAIME.
 
- ¿Cómo se podría sensibilizar a las Administraciones Públicas de que el objetivo del programa no solo es mejorar la salud del médico, sino también la calidad de los servicios sanitarios y, sobre todo, proteger la salud de los ciudadanos?
 
En primer lugar, explicándonos bien. Ya se hizo mucha pedagogía a los responsables políticos, pero siempre es bueno volver a hacerlo si hay cambios en las administraciones. En segundo lugar, predicando con el ejemplo. La importancia de poder rendir cuentas ante la colegiación y la población, explicando cómo actuamos y, en especial, cómo nos regulamos, hace que la credibilidad del programa hable por sí misma. En caso contrario, podría ser interpretado como un servicio elitista y de privilegios.
 
- ¿Cómo es en el caso concreto de Barcelona? ¿Qué apoyo recibe el Colegio de Médicos del Servicio Catalán de Salud?
 
La Fundación Galatea, que agrupa tanto al Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña como al resto de colegios de profesiones del ámbito de la salud, gestiona el programa asistencial, preventivo y formativo con las aportaciones de los distintos colegios y algunos patronos que colaboran desde el principio del programa. La Clínica Galatea tiene un concierto con el Servicio Catalán de Salud (CatSalut) que, como otro recurso asistencial más en el sistema, se somete a las mismas exigencias de rendimiento de cuentas.
 
- ¿Qué espera de la celebración de este Congreso?
 
Cada congreso es una oportunidad de reforzar el mensaje de la importancia del programa y de la responsabilidad que tienen las juntas de gobierno de los colegios, así como de mandar un mensaje a los profesionales y a la sociedad de nuestro compromiso con la salud de los profesionales y de la población que atendemos. Pero, en especial, para reforzar la colaboración institucional a nivel internacional y para potenciar los esfuerzos que, desde los países latinoamericanos, se vienen llevando a cabo.