Domingo, 26 Enero 2020

Informe del Servicio Catalán de la Salud

Detectan un mayor consumo de antidepresivos en mujeres que han sufrido una cesárea

El porcentaje de mujeres con diagnóstico de depresión tras un parto aumenta con el grado de instrumentalización del proceso, y afecta al 6,8% de aquellas que paren por cesárea frente al 5,8% de los partos vaginales instrumentalizados. Ello da lugar, en muchos casos, a un mayor consumo de antidepresivos durante el primer año despues de dicha intervención quirúrgica, según se desprende de un informe del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut)

Barcelona 22/04/2019 medicosypacientes.com/E.P.
Se tiene previsto estudiar medidas para reducir las cesáreas innecesarias en la región europea.
En el estudio del CatSalut se ha analizado la utilización de recursos sanitarios según el tipo de parto entre 2014 y 2016 en Cataluña, y que ha detectado un mayor uso de antidepresivos en las mujeres que han sufrido una cesárea, explicó en una entrevista de Europa Press el experto en salud reproductiva Ramon Escuriet.
 
El informe se ha basado en datos de partos de un solo niño y gestación a término (el 91% de los atendidos), en mujeres primerizas con embarazos no complejos, y ha visto que se usan más recursos durante el primer trimestre postparto en los partos vaginales instrumentales y las cesáreas, con más uso de la Atención Primaria, las urgencias, las consultas de especialistas y los antibióticos -a menudo como proxilafis-.
 
El mayor pico se da en el uso de analgésicos, con cerca del doble en cesáreas que en partos no instrumentales, y tanto en cesáreas como en partos instrumentales han detectado una tasa superior de uso de antidepresivos, que en el caso de las cesáreas se mantiene en el primer año postparto: "Es algo que nos obliga a analizar qué está pasando, porque no esperábamos encontrarlo".
 
El estudio detecta grandes diferencias entre hospitales en referencia a la medicalización: "Nos hace pensar que a veces se puede evitar. Si analizamos las mujeres según sus condiciones, no debería haber diferencias entre hospitales" en la realización de cesáreas o el uso de fórceps o espátulas, instrumentos que hacen que el suelo pélvico sufra más.
 
"A veces, la cesárea acaba siendo una consecuencia. El parto necesita comprensión y acompañamiento, y el sistema debe poner recursos para que la mujer esté bien acompañada y pueda tener el proceso lo más normal posible", según dicho experto.
 
Con este fin, han incluido en el nuevo protocolo de embarazo preguntas para detectar riesgo de depresión en el postparto, a la vez que recomiendan que las intervenciones se usen cuando son necesarias y hay riesgos, e incorporarán recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para evitar la instrumentalización en casos innecesarios.
 
"Es muy importante la continuidad en el embarazo y el postparto con una comadrona, y que la mujer pueda escoger quién esté con ella" durante el parto porque aumenta la confianza y añade calidez al momento, con lo que puede lograrse reducir la angustia y evitar medicalización innecesaria, según se indica.
 
El Dr. Escuriet defiende el plan de parto como un instrumento con el que comunicar a los profesionales sus preferencias y decisiones, como que no se haga ninguna intervención que no sea necesaria, que le expliquen todo lo que hagan, e incluso si quieren música, luz y acompañamiento: "Ayuda a que puedas explicar todo lo que quieras a los profesionales" y se elabora en atención primaria con comadronas.
 
Con el fin de reducir las cesáreas innecesarias en la región europea, la OMS ha invitado a un grupo de expertos del CatSalut para desarrollar un proyecto con recomendaciones, y Escuriet, según indicó, también lidera un grupo que participa en un estudio en Bruselas sobre salud perinatal y riesgo de depresión postparto.