Sábado, 16 Febrero 2019

III Congreso Cooperación Internacional OMC

Delegada CICR: "En Yemen una embarazada viaja durante al menos 5 horas para poder llegar al centro sanitario más cercano"

Raquel Codesido Touriño, enfermera y delegada Médica del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), intervendrá en el III Congreso de Cooperación Internacional de la OMC para hablar de la crisis humanitaria que vive Yemen actualmente tras cinco años de guerra civil, hambrunas, hospitales destruidos, falta de asistencia sanitaria… y donde "una embarazada tiene que viajar durante al menos 5 horas para poder llegar al centro sanitario más cercano", tal y como señala en esta entrevista

Madrid 04/02/2019 medicosypacientes.com/ S.Guardón
Más del 80% de la población de Yemen depende de la ayuda humanitaria
La experta en ayuda humanitaria, Raquel Codesido, asegura que en el acceso a los servicios sanitarios en Yemen "no está garantizado, ya que "los centros sanitarios han sido dañados durante el conflicto o sufren una devastadora escasez de recursos humanos, medicación, equipamiento y fuel". Además, debido al conflicto, las carreteras han sido cortadas.
 
Para Codesido la ayuda humanitaria "no es la única solución" a las dificultades que sufren 24 millones de yemeníes y "esta situación, que viven, ha caído casi en la categoría de conflicto olvidado". Es por ello que considera que el III Congreso de Cooperación Internacional de la Organización Médica Colegial que tendrá lugar durante los días 21 y 22 de febrero en Santiago de Compostela, "es una ocasión" para hablar públicamente acerca de los retos que millones de personas deben enfrentar diariamente en países en conflicto. "Los profesionales sanitarios estamos especialmente cerca de la población", señala.
 
Acceso a programa e inscripciones: http://congresocooperacionsantiago.com/
 
- Cinco años de guerra civil, hambruna…La ONU tacha de “catastrófica” la situación humanitaria en Yemen, donde más de 24 millones de personas necesitan asistencia humanitaria. ¿Cuál es la realidad actual que vive Yemen actualmente?
 
Efectivamente, la situación humanitaria en Yemen es catastrófica. Casi todos los aspectos de la vida diaria han sido afectados por el conflicto: el fuel y los precios de la comida, el acceso a agua potable y la capacidad de viajar con seguridad en el país. Más del 80% de la población depende de la ayuda humanitaria.
 
Además del impacto directo del conflicto, el acceso a los servicios sanitarios y el colapso de los sistemas de abastecimiento de agua y saneamiento no hacen si no dificultar una situación ya extremadamente compleja para la población. 
 
- ¿Qué se está haciendo allí desde el Comité Internacional de la Cruz Roja?
 
En Yemen, CICR adopta un abordaje multidisciplinario para responder a las necesidades de la población. CICR actúa desde varios frentes, en primer lugar mediante la diseminación de derecho humanitario internacional con las partes involucradas al conflicto para comunicar y prevenir violaciones, visitas a los centros de detención para mejorar las condiciones de vida de los detenidos y ayudarles a reconectar con sus familias. 
 
Además, el CICR distribuye alimentos y artículos de primera necesidad para las comunidades que lo necesitan, y contribuye a la resiliencia comunitaria implementando proyectos a corto y largo plazo como la vacunación de ganado y apoyando el sector agrícola. 
 
CICR trabaja para mantener los servicios públicos operativas, así que, en coordinación con el equipo de salud, el equipo de agua y saneamiento trabaja en la rehabilitación de infraestructuras sanitarias y por su parte, en el mantenimiento de estructuras de agua y saneamiento. 
 
En cuanto a la respuesta proporcionada por el equipo sanitario, se están apoyando 24 centros de salud, 9 hospitales y 8 centros de diálisis. Durante 2018, un total de 206.912 pacientes fueron tratados en los centros de salud apoyados por CICR y 14.077 heridos de guerra fueron tratados en hospitales apoyados por el CICR. 
 
También en 2018, cinco millones de yemeníes se beneficiaron de las actividades de CICR en el terreno de agua y saneamiento. Un millón de personas, incluyendo población desplazada, recibió asistencia humanitaria que comprendió donación de alimentos, donativos en efectivo y artículos básicos de uso doméstico. 14.600 prisioneros han visto cómo sus condiciones de vida mejoraban gracias a la mejora de los sistemas de ventilación y saneamiento y al acceso a agua potable dentro de los lugares de detención. 
 
-Según datos de UNICEF el número de personas que necesitan ayuda para acceder a la atención médica se ha más que triplicado. ¿Cómo se desarrolla la atención sanitaria en un país con hospitales destruidos, continuos ataques…?
 
El acceso a los servicios sanitarios en Yemen no está garantizado. Los centros sanitarios han sido dañados durante el conflicto o sufren una devastadora escasez de recursos humanos, medicación, equipamiento y fuel. Debido al conflicto, las carreteras han sido cortadas y, en algunos casos, una mujer embarazada debe viajar durante al menos 5 horas para poder llegar al centro sanitario más cercano. Además, en muchas áreas del país, los trabajadores sanitarios no han recibido sus salarios desde hace aproximadamente dos años. Las restricciones en importaciones y la dificultad para mover mercancías dentro del país añaden un nivel adicional de dificultad.  
 
 -¿Cuáles son las necesidades sanitarias más frecuentes? ¿Y las enfermedades más comunes?
 
Las heridas traumáticas relacionadas con el conflicto son una de las necesidades sanitarias más importantes. 
 
La baja cobertura vacunal en el país (la estimación de cobertura de Sarampión fue del 65 según la OMS/UNICEF en 2017) hace que las epidemias de enfermedades prevenibles mediante vacunación) sean una de las mayores cargas del sistema sanitario. La epidemia de cólera de 2017, el alto número de casos de sarampión y los casos de difteria de 2018 son uno de los principales ejemplos de las dificultades que un trabajador sanitario se encuentra en Yemen diariamente.  
 
Por otro lado, la falta de programas de prevención y respuesta a enfermedades no transmisibles como la diabetes o la hipertensión supone otro de los problemas a los que nos hemos de enfrentar como trabajadores humanitarios ya que a menudo son olvidadas durante una crisis humanitaria. 
 
-¿Cuál es la labor de un médico cooperante y voluntario allí? ¿A qué retos se enfrenta? ¿Cómo es la seguridad en el terreno?
 
El trabajo en equipo y el conocimiento del contexto son claves. Como cooperante sanitario, y dada la inmensidad de las necesidades humanitarias a todos los niveles, precisamos asegurar que nuestra asistencia es proporcionada de un modo holístico, teniendo presente lo mejor para nuestros pacientes. Por ejemplo, el CICR no puede apoyar los servicios en un hospital destruido a menos que los expertos en contaminación armamentística hayan inspeccionado el centro para garantizar la seguridad de trabajadores y pacientes y, posteriormente; los ingenieros de CICR harán los trabajos de rehabilitación necesarios. Es sólo entonces cuando el trabajo del equipo sanitario puede comenzar. 
 
Más allá de los aspectos técnicos, obtener la aceptación de las comunidades y las autoridades con las que trabajamos resulta primordial. Esto hace nuestro trabajo mucho más fácil y neutraliza mucho de los retos que potencialmente podríamos encontrar. Sin embargo, en ocasiones, hemos de permanecer en la oficina debido a la proximidad de la batalla. 
 
-¿En qué medida cree que es necesario formar a este colectivo que trabaja allí?
 
En este caso creo que mi respuesta será más en línea de lo que yo hice. Siempre quise trabajar en ayuda humanitaria, pero mi empeño fue siempre hacerlo teniendo al menos una serie de conocimientos teóricos básicos antes de comenzar. Por eso, antes de nada, estudié un Máster de Ayuda Humanitaria y posteriormente, el Máster de Salud Pública, además de cursos de seguridad en terreno. El contexto en Yemen es muy complejo y volátil, de modo que es necesario ser flexible y tener una buena capacidad de adaptación. 
 
-¿Cómo está siendo la respuesta por parte de las instituciones locales, de las autoridades y de la población ante esta crisis humanitaria?
 
La población yemení es increíblemente resiliente. El apoyo comunitario es básico para el sustento de la población. En cuanto a las autoridades e instituciones locales, el conflicto actual hace su respuesta considerablemente lenta. No olvidemos que Yemen es uno de los países con más necesidades del mundo árabe. Esto significa que ya había retos preexistentes que han sido exacerbados por el conflicto. De ahí la necesidad de colaboración entre las autoridades e instituciones locales con las organizaciones humanitarias presentes en el país.
 
-¿Qué medidas consideran que se podía realizar para poner fin esta situación?
 
Desde el comienzo del conflicto en Yemen, el CICR ha pedido una solución política para poner fin a la situación humanitaria actual que no hace si no empeorar día a día. A pesar de los inmensos esfuerzos de las organizaciones presentes en el país, la ayuda humanitaria no es la única solución a las dificultades que sufren 24 millones de yemeníes.
 
-¿Cree que se le ha dado la suficiente importancia internacional?
 
La situación en Yemen ha caído casi en la categoría de conflicto olvidado. A pesar de la información proveniente de organizaciones humanitarias presentes en el país, pocas veces se han visto noticias en medios internacionales (y particularmente españoles) durante este año. Uno de los ejemplos ha sido el incidente de Dahyan donde decenas de niños fallecieron o fueron heridos en un ataque a un autobús. Creo que esa ha sido de las pocas noticias con respecto a Yemen que ha abierto titulares en España durante 2018.
 
- ¿En qué medida cree que la celebración de Congresos de Cooperación, como éste en el que participa, sirve para alzar la voz y denunciar estas situaciones? ¿Qué papel juegan los profesionales sanitarios en este asunto?
 
Pues este tipo de congresos son una gran plataforma en la que profesionales del sector pueden intercambiar conocimientos. También es una ocasión para hablar públicamente acerca de los retos que millones de personas deben enfrentar diariamente en países en conflicto. Los profesionales sanitarios estamos especialmente cerca de la población. Esto hace que seamos testigos de primera mano de esas dificultades.
 
-¿Cómo valoraría la labor que hacen organizaciones como la Fundación para la Cooperación Internacional de la OMC de apoyo al colectivo médico cooperante y voluntario y garantizar las condiciones de seguridad en la que desarrolla su proyecto? 
 
La verdad es que es la primera vez que he tenido la ocasión de participar en este congreso. En la línea de lo que decía anteriormente, considero muy valiosa la decisión de crear esta plataforma como punto de encuentro entre profesionales sanitarios humanitarios.