Domingo, 11 Abril 2021

Ardor de estómago: noches de insomnio

29/08/2008

Muchos pacientes todavía desconocen que esta enfermedad puede ser tratada fácil y eficazmente

Madrid, 1 agosto 2008 (Redacción)

Actividades como el comer, dormir, hacer deporte y practicar el sexo, que se supone que forman parte de los placeres de la vida para un gran parte de la población, son interrumpidas a diario por culpa de la pirosis (ardor de estómago), síntoma que padecen más de 50 millones de europeos y que hace que el contenido ácido del estómago fluya al esófago causando una sensación desagradable de quemazón y sabor ácido.

Según un estudio pan-europeo, presentado hace unos años en la Semana de Patología Digestiva que se celebró en Atlanta (Estados Unidos), y en el que participaron más de 5.000 personas de Francia, Alemania, Italia, Suecia e Inglaterra, se concluía que la pirosis tiene un importante impacto en la vida diaria del 60 por ciento de los europeos que la padecen, incluyendo alteraciones en comer y beber (48%), dormir (16%), trabajo (9%) y práctica del deporte (12%). Los datos de la encuesta presentada concluyen que, para una de cada diez personas, la pirosis también afecta a su vida sexual.

En un grupo de casi 1.000 pacientes norteamericanos diagnosticados de pirosis, esta patología alteró de forma significativa su vida cotidiana en el 20 por ciento de los casos, según los resultados de un segundo estudio también presentado en esta reunión de Atlanta. Los problemas incluían pirosis producida por ciertos alimentos (81%), dificultad para dormir por la noche (49%), sensación de malestar (58%), falta de energía (41%), irritabilidad (55%) y frustración (55 %).

Los médicos e investigadores son conscientes del impacto que la pirosis produce en los que la padecen y que los pacientes con pirosis manifiestan un mayor malestar emocional que aquellos que padecen diabetes o hipertensión.

Hay tratamientos eficaces

“A pesar del significativo impacto de la pirosis en la vida de muchos de los que la padecen, normalmente los pacientes desconocen que esta patología puede ser tratada fácil y eficazmente con medicamentos de prescripción”, ha manifestado el profesor Roger Jones, de la Facultad e Medicina Guy’s, King’s and St Thomas (Reino Unido), uno de los principales investigadores de este estudio europeo.

Entre un 11 y un 59 por ciento de los europeos que han respondido a la encuesta, creen equivocadamente que el cambio en la dieta y el estilo de vida es el tratamiento más eficaz de la pirosis, y únicamente de un 21 a un 49 por ciento conocen que existen medicamentos para su tratamiento.

“Desafortunadamente, muchos de los que padecen los síntomas de la pirosis tienen sus vidas seriamente alteradas porque desconocen que realmente lo que padecen es una patología que necesita un medicamento eficaz para su tratamiento. Los médicos pueden recetar tratamientos con IBP (inhibidores de la bomba de protones) altamente eficaces; en lugar de ello, los pacientes utilizan productos OTC (de venta sin receta) o realizan cambios en su estilo de vida”, ha comentado el Dr David Armstrong, de la Universidad de McMaster (Canadá), otro de los investigadores del citado estudio.

Las directrices internacionales sobre el manejo de la pirosis, recomiendan que todos los pacientes que la padecen sean tratados inicialmente con el tratamiento más eficaz disponible para parar rápidamente los síntomas y restaurar la calidad de vida. Una vez que los síntomas están adecuadamente controlados, los médicos pueden querer empezar a administrar dosis menores o un tratamiento menos eficaz.